El Telescopio Espacial Nancy Grace Roman (Nancy Grace Roman Space Telescope, NGRST) es uno de los proyectos científicos más ambiciosos de la NASA desde el lanzamiento del Telescopio Espacial Hubble y el Telescopio Espacial James Webb. Diseñado para estudiar algunos de los mayores misterios del universo, Roman combinará la capacidad de observación profunda con un campo de visión cien veces mayor que el del Hubble, permitiéndole cartografiar enormes regiones del cosmos en un tiempo récord.
El telescopio Nancy Grace Roman es un observatorio espacial infrarrojo diseñado para observar en el infrarrojo cercano. Fue desarrollado por la NASA para investigar la naturaleza de la energía oscura, la materia oscura, la formación y evolución de las galaxias, y la búsqueda de exoplanetas. Recibe su nombre en honor a la astrónoma Nancy Grace Roman, la primera jefa de astronomía de la NASA, considerada la «madre del telescopio Hubble» por su papel fundamental en el desarrollo de ese famoso observatorio.

Originalmente nació como el proyecto WFIRST (Wide-Field Infrared Survey Telescope), concebido a comienzos de la década de 2000 como un observatorio infrarrojo relativamente modesto, equipado con un espejo de 1,3 metros. Sin embargo, en 2012, la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO) cedió a la NASA dos telescopios de 2,4 metros procedentes de un programa de satélites espías cancelado.
De los dos telescopios entregados, la NASA solo pudo financiar la incorporación de uno al proyecto WFIRST. Esta nueva versión de la misión recibió el nombre de WFIRST-AFTA (Astrophysics-Focused Telescope Assets) con el fin de distinguirla del diseño original del observatorio.
Con este nuevo espejo, del mismo diámetro que el del Hubble, se multiplicaron las capacidades científicas del proyecto, aunque también se produjo un fuerte aumento de costos y un replanteamiento de los objetivos de la misión. Dado que estos espejos no estaban diseñados para observar el infrarrojo, la NASA incorporó un avanzado coronógrafo destinado al estudio de exoplanetas.

El Roman contará con un espejo principal de 2,4 metros de diámetro y dos instrumentos científicos principales:
- Wide Field Instrument (WFI): Instrumento principal de la misión. Posee una cámara de aproximadamente 300 megapíxeles capaz de capturar enormes áreas del cielo con gran resolución. Gracias a él, Roman podrá observar miles de millones de galaxias y generar mapas detallados del universo.
- Coronagraph Instrument (CGI): Instrumento experimental capaz de bloquear la luz de estrellas lejanas para observar directamente exoplanetas y los discos de polvo que los rodean.

La misión tendrá una masa aproximada de 7,8 toneladas, de las cuales más de dos corresponden a carga útil científica. Durante sus cinco años de operación generará más de 20.000 terabytes de datos, una cantidad que supera ampliamente la producción científica esperada del Telescopio James Webb durante el mismo período. Debido a este enorme flujo de información, la NASA contará con el apoyo de agencias como la ESA y la JAXA para la recepción de datos.
El principal objetivo del Roman será investigar la naturaleza de la energía oscura, la misteriosa fuerza responsable de la expansión acelerada del universo. Para ello, observará alrededor de mil millones de galaxias distribuidas a lo largo de miles de millones de años de historia cósmica. Además, estudiará la distribución de la materia oscura mediante lentes gravitacionales y realizará uno de los censos de exoplanetas más completos jamás llevados a cabo, utilizando principalmente la técnica de la microlente gravitacional. Se espera descubrir más de 100.000 exoplanetas, incluyendo planetas que vagan libremente por la galaxia sin orbitar ninguna estrella.


Al igual que el Telescopio James Webb, el Roman operará en el punto de Lagrange L2 del sistema Sol-Tierra, ubicado a aproximadamente 1,5 millones de kilómetros de nuestro planeta. El lanzamiento está programado para el 30 de agosto de 2026 y se realizará mediante un cohete Falcon Heavy de SpaceX desde el Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral, Florida.
A lo largo de los años, el proyecto enfrentó múltiples desafíos presupuestarios y políticos. Uno de los momentos más críticos ocurrió en 2025, cuando una propuesta de recorte al presupuesto científico de la NASA puso en duda su futuro, a pesar de que el observatorio se encontraba prácticamente terminado. Finalmente, el proyecto logró sobrevivir y continuar su desarrollo.
Actualmente, el telescopio se encuentra completamente ensamblado y ha superado todas las pruebas requeridas. En los próximos días será enviado al Centro Espacial Kennedy para los preparativos de su lanzamiento.
Redacción: Felipe Morales
Fotografía de portada: NASA


