La Feria Internacional del Aire y del Espacio (FIDAE) 2026 concluyó el domingo 12 de abril con un balance altamente positivo. Tras cuatro días dedicados a visitantes profesionales y prensa, y dos jornadas abiertas al público general, la edición 2026 registró un lleno total, con aeronaves y exhibiciones que cautivaron a miles de asistentes en Santiago de Chile. La próxima edición será el año 2028.
Esta vigésima tercera versión reunió más de 450 expositores de 35 países, 112 delegaciones oficiales, 675 delegaciones profesionales y más de 112 aeronaves y helicópteros. Aviación comercial, ejecutiva, militar, helicópteros, sistemas aéreos no tripulados (UAS), tecnología naval y terrestre, además de soluciones satelitales, se dieron cita para mostrar los últimos avances del sector aeroespacial, defensa y seguridad.

Un evento que proyecta a Chile en el mundo
Desde su creación en 1980, FIDAE se ha consolidado como la feria aeroespacial, de defensa y seguridad más importante de América Latina. Su realización fortalece la imagen internacional de Chile al generar un entorno de confianza que atrae inversiones extranjeras y promueve la cooperación tecnológica.
Aunque su enfoque principal es comercial y profesional, los días abiertos al público general permiten que familias y entusiastas disfruten de cerca las aeronaves en exhibición estática y las impresionantes demostraciones en vuelo.
Tecnología, innovación y los sistemas más avanzados en FIDAE 2026
FIDAE 2026 fue escenario de desarrollos de vanguardia en sistemas no tripulados aéreos, terrestres y navales. Países como Estados Unidos, China, naciones europeas, Brasil, Turquía y Chile presentaron innovaciones con aplicaciones tanto militares como civiles.

Entre las novedades de la industria nacional destaca la presentación el público del que será el futuro avión de entrenamiento de la Fuerza Aérae de Chile, el T-40A Newen. Esta aeronave fue presentada ante autoridades el día previo al inicio de FIDAE y luego fue exhibida a todo público durante la feria en un llamativo tono rojo y con escarapelas de las Fuerza Aérea de Chile

Otra de las grandes novedades nacionales fue el primer vehículo terrestre no tripulado (UGV) desarrollado por FAMAE (Fábricas y Maestranzas del Ejército de Chile). Este prototipo modular destaca por su versatilidad: puede configurarse para misiones militares en entornos complejos o para aplicaciones civiles en sectores forestal y agrícola, con características como tracción 6×6, autonomía de hasta 918 km y capacidad de carga de 6.000 kg.
Los simuladores de vuelo también brillaron por su creciente realismo, gracias al uso de impresión 3D y lentes de realidad virtual (VR) accesibles, que reducen costos sin sacrificar la experiencia inmersiva.
En la exhibición aérea, el F-35 Demo Team de la United States Air Force (USAF) robó miradas con sus espectaculares demostraciones. El F-35A Lightning II, uno de los cazas de quinta generación más avanzados del mundo, con tecnología stealth y probado en combate, representó un hito de confianza hacia FIDAE.

Entre los helicópteros destacó el Airbus Helicopters H160, un modelo moderno diseñado para optimizar el consumo de combustible y minimizar el ruido. En transporte estratégico se exhibieron tres aeronaves clave para la renovación de flotas: el Embraer KC-390 Millennium, el Airbus A400M Atlas y el C-130J Super Hercules.
La lose de aeronaves se completó con participaciones de empresas privadas, FBO, clubes aéreos, fuerzas armadas y aviones comerciales en rotación.
El espectáculo aéreo llegó a toda la ciudad
Uno de los atractivos más comentados fueron los sobrevuelos sobre Santiago. La Escuadrilla de Alta Acrobacia Halcones, formaciones de F-16 y F-35 acompañados de un KC-135, y el paso final del Airbus A400M el domingo, acercaron la feria a toda la ciudadanía y generaron un espectáculo que de ninguna manera pasó desapercibido.

Puntos altos y oportunidades de mejora
FIDAE mantiene una excelente reputación internacional y posiciona a Chile como polo aeroespacial en la región. La presencia de plataformas tan exclusivas como el F-35 (y en ediciones anteriores el F-22) refleja años de trabajo serio y la confianza que genera tanto el país como el evento, incluso desde “el rincón del mundo”.
Desde la perspectiva de un medio de prensa colaborador como Aero-Naves, la organización facilitó el trabajo con instalaciones adecuadas, trato cordial, un calendario de programación diario, y detalles de atención como dispensadores de agua potable a lo largo de toda la feria, especialmente útiles durante los días de público general.
El principal desafío observado, especialmente el sábado 11 de abril, fueron los accesos y la congestión vehicular hacia la Base Aérea Pudahuel. Aunque no es un problema exclusivo de FIDAE, dado que ocurre en grandes shows aéreos internacionales como los de Dubái o París, la menor disponibilidad de estacionamientos (como los habituales habilitados por el sector Lo Boza) concentró el flujo vehicular hacia la cercanía del recinto y saturó la infraestructura vial existente.

Este aspecto, conocido desde ediciones anteriores, merece atención prioritaria. Posibles soluciones incluyen una mejor planificación de accesos, mayor coordinación con autoridades de transporte, señalética mejorada, incentivos para transporte público o shuttles, y campañas de concientización para que el público llegue temprano o use alternativas de movilidad.
Es innegable que quien logra estar en FIDAE vive una experiencia única y llena de adrenalina. Como país, resulta clave cuidar y fortalecer este patrimonio nacional que genera oportunidades de negocio, empleo, innovación y proyección internacional. Entre organizadores, expositores, autoridades, prensa y asistentes, todos tenemos un rol para que FIDAE siga creciendo y brillando.
Fotografía de portada: Simón Blaise O.


