Con un nombre que evoca fuerza, energía y raíces culturales, ha sido presentado oficialmente el futuro avión de instrucción básica de la Fuerza Aérea de Chile (FACh) el T-40 Newén. Esta designación marca el inicio de una nueva etapa para la aviación militar chilena, con un modelo de avión moderno que busca continuar el legado del T-35 Pillán, mientras proyecta a ENAER hacia nuevos desafíos tecnológicos y comerciales.
El nombre “Newén”, de origen mapuche, significa “fuerza” o “energía vital”. Fue seleccionado mediante una convocatoria interna de la FACh, en la que participó personal institucional. La elección busca reflejar el espíritu renovador del programa y conectar el desarrollo aeronáutico con la identidad cultural del país.

La denominación oficial del T-40 Newén no solo representa un avance técnico, sino también institucional. El proyecto deja atrás su fase conceptual para consolidarse como un sistema aeronáutico integral, que incluye diseño, producción, soporte logístico y proyección exportadora.
Evolución tecnológica: del T-35 al T-40
El T-40 Newén representa una evolución significativa respecto al T-35 Pillán, avión que ha formado generaciones de pilotos desde 1985. Aunque ambos cumplen el rol de entrenador primario, los avances tecnológicos entre ambas aeronaves reflejan cuatro décadas de innovación.
El T-40 incorpora:
- Aviónica digital de última generación (glass cockpit)
- Compatibilidad con simuladores de vuelo
- Sistemas de planificación y evaluación de misiones
- Diseño modular que facilita el mantenimiento y reduce costos operativos
- Winglets removibles para mejorar eficiencia aerodinámica



El desarrollo del T-40 Newén está liderado por ENAER, con participación de la FACh y el Ministerio de Defensa. El programa contempla la fabricación inicial de 33 unidades para la FACh, con posibilidades de expansión hacia otras ramas de las Fuerzas Armadas y exportación a países de América Latina y el Caribe.
Durante FIDAE 2024, el concepto fue presentado como parte de la muestra nacional, generando interés entre delegaciones extranjeras. La aeronave no solo busca reemplazar al T-35 en Chile, sino también en los países que lo han operado.

El T-35 Pillán ha sido un símbolo de la industria aeronáutica chilena. Desde su entrada en servicio en 1985, ha formado a más de 2.000 pilotos en Chile y en el extranjero. Fue el primer avión diseñado y producido por ENAER, y ha sido exportado a países como:
- España (versión E.26 Tamiz)
- Ecuador
- Panamá
- República Dominicana
- Guatemala
- Paraguay
- El Salvador

Entre sus hitos destacan:
- Más de 120 unidades producidas
- Participación en programas de formación de pilotos militares en siete países
- Reconocimiento como uno de los entrenadores más confiables de su categoría en América Latina
El T-40 Newén honra el legado del Pillán con una propuesta moderna, eficiente y adaptada a los desafíos de la aviación actual. Su misión será formar a los futuros pilotos de la FACh en un entorno tecnológico avanzado, muy distinto al que existía cuando el T-35 voló por primera vez.
Con su nombre, diseño y capacidades, el Newén representa una nueva era de la aviación militar chilena, con identidad nacional y proyección internacional.

Redacción: Simón Blaise
Fotografías: Simón Blaise


