La misión Artemis II marcó un hito en la exploración espacial al convertirse en el primer vuelo tripulado del Programa Artemis de la NASA. Más de cinco décadas después de Apollo 17, la humanidad volvió a enviar astronautas más allá de la órbita terrestre baja, retomando el camino hacia el regreso a la Luna.
El lanzamiento se llevó a cabo el 1 de abril de 2026 desde el Centro Espacial Kennedy, cuando la nave Orion, impulsada por el cohete Space Launch System (SLS), despegó con una tripulación de cuatro astronautas a bordo. Tras alcanzar la órbita terrestre, la inyección translunar (TLI) se realizó horas más tarde ese mismo día, colocando a la nave en trayectoria hacia la Luna.


El 6 de abril de 2026, Orion realizó su sobrevuelo cercano a la Luna, alcanzando su máxima aproximación al satélite natural, en una trayectoria de “vuelo libre” alrededor del satélite. Durante esta fase, la misión alcanzó otro hito histórico: la tripulación se convirtió en los seres humanos que han viajado más lejos de la Tierra en la historia, superando el récord de 400.171 km de la misión Apollo 13 (1970), al alcanzar los 406.778 kilómetros de la Tierra.

En el transcurso del viaje, la nave alcanzó velocidades cercanas a los 39.000 km/h, convirtiéndose en una de las cápsulas tripuladas más rápidas jamás construidas. La misión permitió evaluar sistemas fundamentales como la navegación en espacio profundo, las comunicaciones a gran distancia, el soporte vital y el comportamiento del escudo térmico. Además, los astronautas pudieron observar la cara oculta de la Luna.


Durante el sobrevuelo por el lado oculto, la tripulación permaneció aproximadamente 40 a 41 minutos incomunicada con el Control de Misión en la Tierra, debido a que la masa lunar bloqueó todas las señales de radio. Los astronautas observaron zonas nunca antes vistas de forma directa, incluyendo una vista completa de la Cuenca Oriental (Mare Orientale) y fenómenos como un eclipse solar y el «amanecer de la Tierra» tras el horizonte lunar. La cápsula Orión capturó secuencias de video en 4K y fotografías de alta resolución que muestran un relieve accidentado, lleno de cráteres y montañas, muy diferente a la cara visible desde la Tierra.
Uno de los momentos más llamativos ocurrió el 6 de abril de 2026, cuando la tripulación logró observar un eclipse lunar desde el espacio, viendo cómo la Tierra proyectaba su sombra sobre la Luna desde una perspectiva única.

El regreso del Artemis II
Tras completar el rodeo lunar, la nave inició su regreso el 7 de abril de 2026, comenzando la trayectoria de retorno hacia la Tierra.


El arribo se concretó el 10 de abril de 2026, cuando la cápsula Orion reingresó a la atmósfera terrestre a velocidades superiores a los 38.000 km/h, soportando temperaturas cercanas a los 2.800 °C. Durante esta fase se aplicó la técnica de “skip reentry”, que permitió reducir las fuerzas G y mejorar la precisión del descenso. Finalmente, la nave amerizó en el océano Pacífico, donde fue recuperada con éxito.
La misión Artemis II no solo representó un logro técnico, sino un punto de inflexión en la historia de la exploración humana. Su éxito demostró que es posible volver a operar con seguridad en el espacio profundo, validando tecnologías, sistemas y capacidades que serán esenciales para las próximas etapas del Programa Artemis.
Redacción: Felipe Morales
Edición: Aero-Naves
Fotografía de Portada: NASA


