Entre noviembre de 2025 y marzo de 2026, Chile enfrenta una nueva temporada de incendios forestales, marcada por altas temperaturas y un mayor riesgo en la zona centro–sur del país. Para responder a este escenario, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED), junto la Corporación Nacional Forestal (CONAF) y empresas privadas, desplegarán una cifra récord de aviones y helicópteros en regiones estratégicas, con el objetivo de reaccionar con rapidez y mantener operaciones sostenidas en las zonas más vulnerables.
Para estos propósitos, los helicópteros entregan una respuesta ágil, precisa y flexible, permitiendo atacar los incendios en sus primeras etapas, apoyar movimiento de brigadistas, realizar reconocimiento aéreo y coordinar los esfuerzos en terreno. Su rol es clave para proteger vidas, comunidades y ecosistemas durante una de las temporadas más desafiantes del año.



Durante esta temporada son más de 100 helicópteros desplegados, que corresponden a más del 50% de los medios aéreos disponibles. El helicóptero ha demostrado ser una respuesta eficaz y de reacción rápida para una complicada y extensa geografía. En este artículo veremos los helicópteros que se involucran en la Temporada de Incendios Forestales 2025 – 2026.
Chile es un país extenso y consciente de la importancia de la operación de helicópteros a lo largo de su territorio, no solo en la temporada de incendios. Es por eso que El Ministerio de Obras Públicas (MOP) de Chile está en proceso de construir 260 puntos de posada de helicópteros a lo largo del país. El plan propone 100 plataformas para fines de 2026, y la totalidad para 2030, fortaleciendo la red de puntos para helicópteros.



Estos puntos de posada distribuidos a lo largo de todo el territorio, están diseñados para mejorar la capacidad de respuesta del Estado ante incendios forestales, evacuaciones aeromédicas, vigilancia de fronteras, monitoreo costero y rescates en zonas remotas, donde a menudo la geografía dificulta el uso de aviones tradicionales, y complementando así la existente red de aeropuertos y aeródromos, y reforzando la conectividad y coordinación ante emergencias en todo Chile.
Para la realización de este reportaje se toma como fuente la información publicada por CONAF, además de recabar registros de privados durante la temporada. Ciertos números pueden ir variando con el transcurso de la temporada, dependiendo como se presenten las situaciones de emergencia y la destinación de recursos adicionales en casos extremos. La información es un acercamiento al despliegue real de recursos para esta temporada.

La categorización de helicópteros para estas tareas está dada por su peso/capacidad agrupándolos en helicópteros livianos, medianos, semi pesados y pesados. Estas aeronaves cumplen roles como observadores, y otros combaten el fuego directamente a través de distintos sistemas como Bambi Bucket o Helitak, entre otros.
Helicópteros de menor tamaño: rapidez y agilidad asegurada.
Los helicópteros livianos se considera aquellos de menor tamaño y peso, cuya capacidad de carga de agua o retardante bordea los 1.000 litros aproximado. Además permiten un movimiento limitado y puntual de brigadistas para zonas de incendio. Los helicópteros livianos son los más abundantes, y se caracterizan por los rápidos ciclos de carga/descarga, tarea esencial para la contención de incendios en sus primeros minutos de propagación.
La flota más numerosa que se encuentra combatiendo incendios forestales destacan los helicópteros de la familia Airbus/Eurocopter AS350/H125, en sus distintas versiones. Más de cuarenta unidades estarán distribuidas desde la Región de Coquimbo hasta Magallanes, cubriendo Valparaíso, Metropolitana, O’Higgins, Maule, Ñuble, Biobío, Los Ríos y Los Lagos.


Estas aeronaves, operadas por empresas como Ecocopter, Pegasus, Aeromax, Havok, Air Lama, Rotortec, entre otras, cumplirán funciones clave como ataque directo al fuego, patrullaje preventivo, reconocimiento aéreo y apoyo a SENAPRED en evaluaciones tempranas. El AS350/H125 puede transportar hasta seis personas y cargar entre 900 y 1.000 litros de forma externa con el sistema Bambi Bucket o con otros sistemas antes mencionados que se pueden implementar en estas aeronaves. Su potencia y maniobrabilidad lo convierten en una herramienta eficaz para el combate inicial de incendios en zonas de difícil acceso.
En el extremo sur del país, las regiones de Aysén y Magallanes serán cubiertas por helicópteros AS355 Écureuil 2, operados por Havok Air, DAP y Patagonia Air. Estas aeronaves bimotor ofrecen mayor seguridad en climas adversos y cumplen tareas de apoyo, reconocimiento y transporte ligero.


Quienes también marcan presencia son los Bell 407 que aportan una combinación de agilidad, velocidad y precisión en el combate de incendios. Lo anterior es complementado por helicópteros Bell 206 los que además prestan servicios de observadores para estas emergencias.
Otro modelo de helicóptero liviano es el AgustaWestland AW119 Koala donde unos 17 helicópteros de este modelo operarán para Arauco cubriendo las regiones de Biobío, Maule, Ñuble y Los Ríos. Estas aeronaves cumplen misiones de combate de incendios, transporte de brigadistas, búsqueda y rescate y coordinación aérea, con capacidad para siete pasajeros y el uso de Bambi Bucket de hasta 1.000 litros.
Para terminar la categoría de livianos mencionamos al único BK-117 que se encuentra operando en esta temporada, proveniente de Colombia y operado por Platinum Helicopters que puede cargar hasta 1000 litros de agua.


Helicópteros de tamaño medio: versatilidad, robustez y mayor capacidad
La categoría de helicópteros medianos abarca aeronaves con capacidad de carga entre los 1000 y 2000 litros, y una mayor capacidad de transporte estratégico. Esta categoría está dominada por Bell Helicopters con cerca de una veintena de helicópteros —incluyendo los modelos Bell 212, Bell 412, Bell 205, y Bell UH-1D— que serán desplegados en las regiones de Valparaíso, Metropolitana, O’Higgins, Maule, Ñuble, Biobío y La Araucanía. Estas aeronaves, operadas por Helicópteros del Pacífico, Helilog, Pegasus, Explorair y Aeromax, cumplen un rol fundamental gracias a su versatilidad, confiabilidad mecánica, capacidad de carga y amplia experiencia en el combate de incendios forestales tanto en Chile como en otros países.



Dentro de esta flota de mediana capacidad, los Bell 212 y Bell 412 destacan como plataformas multipropósito de tamaño medio. Estos helicópteros puede transportar alrededor de una decena de pasajeros o brigadistas, más el piloto y cuentan con una capacidad de carga externa que bordea los 1200 litros dependiendo del sistema en uso. El Bell 412 es una evolución directa del 212, incorporando un rotor principal de cuatro palas en lugar de dos, lo que mejora la estabilidad, reduce vibraciones y permite operaciones más precisas durante las descargas de agua. Además, alcanza mayores velocidades y un alcance considerablemente superior, siendo ideal para misiones prolongadas y transporte de brigadistas a largas distancias.
Los Bell 205 y Bell UH-1D, aunque muy similares en apariencia y diseño, presentan diferencias. Ambos derivan del histórico helicóptero Huey, ampliamente reconocido por su robustez y fiabilidad desde mediados de los 60. El Bell UH-1D corresponde a la versión militar, originalmente diseñada para operaciones tácticas, mientras que el Bell 205 es la variante civil y comercial, adaptada para cumplir con normativas aeronáuticas civiles. En términos prácticos, el Bell 205 suele incorporar cabinas y sistemas modernizados, mayor compatibilidad con equipamiento civil y, en versiones mejoradas como el 205 A1++, motores más potentes y mejores prestaciones de carga. Ambos pueden transportar hasta 14 personas, operar con Bambi Bucket de hasta 1.300 litros y desempeñarse eficazmente en transporte de brigadistas, combate de incendios y apoyo logístico en zonas de difícil acceso.
Helicópteros semi pesados: mayor capacidad para contener el fuego.
Los helicópteros semi pesados entran en esta categoría por tener capacidades que superan los 1.500 litros, pudiendo llegar hasta los 3.500 litros. Además poseen una mayor capacidad de carga y transporte de brigadistas hacia zonas de combate. Si bien ante una emergencia no se escatiman recursos, los helicópteros semipesados y pesados entran en acción cuando la emergencia pasa a una categoría más riesgosa.



Para incendios de mayor complejidad, las regiones de O’Higgins, Maule, Ñuble y Biobío contarán con helicópteros de la familia AS332 Puma / Super Puma, en sus variantes L, L1 y L2, operados por Helicópteros del Pacífico, Air Lama , Pegasus y Ecocopter. Estas versiones representan una evolución progresiva en potencia, sistemas mecánicos y aviónica. Al menos 6 unidades de este modelo de helicóptero serán desplegadas en caso de emergencia.
El AS332 puede transportar cerca de una veintena de brigadistas o una carga superior a las 4,4 toneladas, alcanzando velocidades cercanas a los 277 km/h. La versión L2 es la más moderna, incorporando cabina digital avanzada y sistemas que mejoran la seguridad y confiabilidad en misiones prolongadas.



En la categoría de helicópteros medianos destacan 3 helicópteros Sikorsky de la familia UH-60 Blackhawk, equipados con sistema Helitak Firefighting, los que serán operados por Explora Air contemplando distintas bases como Curacaví en la Región Metropolitana, Los Lirios en la Región de O’higgins o el Aeródromo Los Confine de Angol.
Estas aeronaves llegaron al país vía marítima, siendo desembarcados en el puerto de San Antonio donde fueron puestos a punto, para luego ser desplegados a sus distintas bases. En los recientes incendios de San Carlos de Apoquindo en la ciudad de Santiago, el Blackhawk vio acción constante para contener las llamas.
Helicópteros pesados: Toda la caballería en el combate de incendios forestales
Por último tenemos la categoría de helicópteros pesados, también llamados los “gigantes del aire”. Estos son helicópteros que por sus características están adaptados para poder llevar desde los 4.500 hasta los 10.000 litros de agua. Los helicópteros presentes esta temporada que entran en esta categoría son: Dos S-64E Aircrane, un Kawasaki Vertol 107 II y un Boeing CH-47D Chinook. Estas aeronaves son desplegadas cuando los riesgos de propagación son muy altos, o de lleno cuando el incendio se encuentra fuera de control.


El CH-47D Chinook es el único helicóptero pesado contratado por SENAPRED, el cual pertenece a la empresa Helimax y operado por Helicópteros del Pacífico. Su base de operaciones será el aeródromo de Chillán. Puede descargar hasta 10.000 litros de agua gracias a su gran Bambi Bucket. El Chinook es un helicóptero de doble rotor principal, cuyo origen es militar para transporte pesado estratégico, por lo que posee una gran capacidad de transporte en su fuselaje.
Los S-64E Aircrane de Ericcson fueron contratados para Arauco durante esta temporada y son operados por Ecocopter. Estos helicópteros fueron diseñados específicamente para combatir incendios y pueden cargar 10.000 litros en apenas 35 segundos tanto como en movimiento o estático. No poseen capacidad de carga de brigadistas puesto que su tarea está 100% enfocada en el combate de incendios. Estarán basadas en Chillán y Coronel, aunque su despliegue se realiza al lugar donde sea requerido.

Por último un solitario y poco común Kawasaki Vertol 107 II, un helicóptero de dos rotores principales como el Chinook, pero con menor tamaño, prestación y capacidades, pudiendo lanzar alrededor de 5.000 litros de agua o retardante. Esta única aeronave perteneciente a Heliswiss es operada por Elliance para CMPC

El uso de helicópteros para el combate de incendios forestales es indispensable, especialmente en Chile donde la combinación de geografía compleja, clima extremo y extensas zonas de difícil acceso, sumado a la importancia de la acción rápida, ponen a prueba la capacidad de estas máquinas y sus tripulaciones. Al momento de publicar esta nota, hay aproximadamente 106 de estas aeronaves que se encuentran en combate activo de incendios forestales a lo largo del país.
Pese a que los helicóptero tienen sus bases a lo largo del país, una cantidad considerable se encuentra a disposición de desplazamiento hacia las zonas que la autoridad lo requiera, permitiendo aumentar la presencia por región dependiendo la emergencia que se enfrente.
Agradecimientos a CONAF y Roberto Guerra (Chilecopters) para la información de esta nota.
Redacción: Felipe Morales / Simón Blaise
Edición: Aero-Naves
Fotografía de Portada: Simón Blaise
Fotógrafos Colaboradores: Andrés Arancibia, Cristopher Córdova, Rubén Padilla, Felipe Morales, Marcelo Núñez.



