Reemplazo B777 LATAM ¿Boeing o Airbus?

En los próximos años, LATAM Airlines deberá enfrentar una decisión clave para la evolución de su flota de long haul: el reemplazo del Boeing 777-300ER, aeronave que durante años ha sostenido las operaciones más exigentes de la compañía en términos de alcance, capacidad y volumen de pasajeros.

Si bien no existe un comunicado público por parte del grupo, el análisis del mercado y de la propia estructura operacional de LATAM permite identificar dos candidatos naturales para asumir ese rol: el Airbus A350-1000 y el Boeing 777X-9 y -8.

En este articulo vamos analizar al 777-300ER, el actual avión en uso y su historial con la aerolínea LATAM y luego comparar las características y capacidades los dos modelos de aviones que eventualmente lo reemplazarán.

El 777-300ER y un ciclo que comienza a cerrarse

El Boeing 777-300ER (Extended Range) es una de las versiones más exitosas de la familia Boeing 777, introducida a mediados de la década de 2000 como un avión comercial de fuselaje ancho, bimotor, diseñado para vuelos de largo alcance con alta capacidad de pasajeros. El 777-300ER tiene una longitud aproximada de 73,9 metros, una envergadura de aproximadamente 64,8 metros y una altura alrededor de 18,5 metros. Está impulsado por dos motores turbofán GE90-115BL, reconocidos por su gran empuje y eficiencia en vuelos intercontinentales de largo recorrido. Su peso máximo al despegue (MTOW) ronda los 347 800 kg, y puede volar distancias del orden de los 13 600 km o más, dependiendo de la configuración y carga embarcada.

La capacidad de asientos del 777-300ER varía según la aerolínea y la distribución interna, pero en configuraciones modernas de clase múltiple suele rondar los 410 pasajeros distribuidos en cabinas de Business, Premium Economy y Economy. En la flota de LATAM Airlines, estas configuraciones incluyen aproximadamente 38 asientos en Business, 50 en Premium Economy y 322 en Economy; también se menciona una capacidad bruta de carga de más de 28 000 kg sin contar los pasajeros.

Respecto a su historia en LATAM Airlines, el 777-300ER ha sido durante años el buque insignia de largo alcance del grupo. La subsidiaria brasileña LATAM Brasil opera la flota de estos Boeing 777-300ER, que la aerolínea comenzó a recibir a fines de los años 2000 cuando aún formaba parte de TAM Linhas Aéreas, años antes de la fusión de LATAM Airlines Group. El primer 777-300ER llegó a la aerolínea en 2009, marcando un paso clave en la expansión de sus servicios intercontinentales.

Desde entonces, los 777-300ER de LATAM han sido utilizados para conectar Sudamérica con Europa, Estados Unidos y otros destinos largos, ofreciendo amplias capacidades de pasajeros y equipaje en rutas como São Paulo–Miami, São Paulo–Lisboa, São Paulo–Barcelona, São Paulo–Roma y São Paulo–Frankfurt, entre otras.

A lo largo de su servicio, LATAM ha realizado actualizaciones y mejoras en la cabina de sus 777-300ER para mantener una propuesta competitiva en confort y tecnología a bordo, incluyendo renovaciones de interiores con nuevas configuraciones de asientos en Business, Premium y Economy.

in embargo, el avance tecnológico de la última década ha elevado el estándar de eficiencia en la aviación comercial. En ese contexto, el 777-300 comienza a mostrar las limitaciones propias de un diseño anterior, especialmente frente a aeronaves que priorizan el menor consumo, la reducción de emisiones y una mayor flexibilidad operativa.

El Airbus A350-1000

Dentro de este escenario, el A350-1000 aparece como una alternativa que dialoga naturalmente con la flota actual de LATAM. La corta presencia del A350-900 durante los años del 2015 al 2021 en operaciones regulares no solo permitió que la aerolínea se llegase a familiarizar con la plataforma, sino que también demuestra ventajas en diseño moderno enfocado en la eficiencia y el confort.

El Airbus A350-1000 es la variante más grande y avanzada de la familia A350 XWB (Extra Wide Body), un avión comercial de pasajeros de fuselaje ancho, bimotor y de largo alcance diseñado para competir con aviones como el Boeing 777-300ER. Tiene una estructura moderna con un alto uso de materiales compuestos, lo que reduce el peso y mejora la eficiencia de combustible en vuelos largos. En cuanto a dimensiones, el A350-1000 mide aproximadamente 73,8 metros de longitud desde la nariz hasta la cola, con una envergadura de ala de unos 64,75 metros y una altura total de alrededor de 17,08 metros. Su fuselaje más largo que el del A350-900 permite transportar más pasajeros y carga.

La cabina típica del A350-1000 está diseñada para acomodar alrededor de 375 a 400 pasajeros en una configuración de tres clases, aunque en disposición de alta densidad puede llegar hasta unos 440 pasajeros o más según la aerolínea. Este avión está equipado con dos motores turbofan Rolls-Royce Trent XWB-97, que generan empuje suficiente para un rendimiento excelente en rutas largas. La capacidad máxima de combustible es de más de 168 000 litros, lo que le permite realizar vuelos de ultra largo alcance sin escalas.

En cuanto a rendimiento y pesos, el A350-1000 puede volar distancias de hasta alrededor de 16 700 km (aproximadamente 9 000 millas náuticas) con una carga completa y autonomía máxima en configuración típica de largo alcance. Su peso máximo al despegue (MTOW) ronda los 322 000 kg (322 toneladas), con un peso máximo al aterrizaje cercano a 236 000 kg.

El A350-1000 también incorpora tecnologías avanzadas como alas diseñadas para eficiencia aerodinámica, cabina silenciosa y espaciosa con sistemas de presurización y climatización optimizados para reducir la fatiga en vuelos largos, y sistemas de aviónica modernos que mejoran la seguridad y la eficiencia operativa.

La familia Boeing 777X

En el otro extremo se encuentra el Boeing 777X, heredero directo del concepto que hizo exitosa a la familia 777. Hecho para aerolíneas que requieren transportar grandes volúmenes de pasajeros en rutas de alta demanda. El Boeing 777X es la nueva generación de aviones de fuselaje ancho de largo alcance de Boeing, diseñada para mejorar de forma significativa la eficiencia, capacidad y confort respecto del 777 clásico.

La familia incluye dos versiones de pasajeros, el 777-8 y el 777-9, y una versión carguera, el 777-8F, todas impulsadas por dos motores General Electric GE9X, los más grandes y eficientes jamás instalados en un avión comercial. Estos motores, junto con las nuevas alas de material compuesto y la aerodinámica optimizada, permiten una reducción cercana al 10%–15% en consumo de combustible por asiento frente a modelos anteriores.

El 777-8 es el modelo de pasajeros de mayor alcance de la familia. Tiene una longitud cercana a los 71 metros, una envergadura de casi 72 metros con las alas extendidas y un sistema de puntas plegables que reduce la envergadura en tierra para que el avión pueda operar en aeropuertos diseñados para aeronaves más pequeñas. Su capacidad típica es de unas 395 pasajeros en dos clases, y su alcance máximo supera los 16.000 kilómetros, lo que lo hace apto para rutas intercontinentales ultra largas.

El 777-9 es el más grande de la familia y uno de los aviones comerciales más largos del mundo, con cerca de 76,7 metros de longitud. Mantiene la misma envergadura y altura que el 777-8, pero ofrece mayor capacidad, con alrededor de 425 a 430 pasajeros en configuración típica de dos clases. Su alcance es algo menor, cercano a los 13.500 kilómetros, ya que prioriza volumen y número de asientos por sobre distancia máxima, convirtiéndose en un sustituto natural de los actuales 777-300ER y, en algunos mercados, incluso del A380.

Por ultimo la versión carguera, el 777-8F, deriva estructuralmente del 777-8, pero está optimizada para transporte de mercancías. Tiene una capacidad de carga útil de alrededor de 112 toneladas métricas, un volumen de más de 730 m³ y un alcance cercano a los 8.200 kilómetros con carga máxima. Gracias a su tamaño y eficiencia, está pensada para reemplazar a los actuales 747-400F y 777F.

No obstante el programa 777X ha estado marcado por retrasos y ajustes en su desarrollo, lo que introduce un elemento para la incertidumbre en los plazos de incorporación.

Más que una competencia directa entre dos aviones, el eventual reemplazo del 777ER plantea una pregunta más profunda sobre el modelo operativo que LATAM desea consolidar para la próxima década. La industria, en general, ha mostrado una inclinación hacia las aeronaves que ofrecen mayor eficiencia por asiento y una mejor adaptación a mercados con demanda variable, incluso en rutas de muy largo alcance. En ese sentido, la elección no dependerá únicamente de capacidades o alcances máximos, sino de variables como la flexibilidad operativa, la coherencia con la flota existente, la disponibilidad de entregas y de los objetivos de sostenibilidad que hoy forman parte central de la planificación de las aerolíneas.

Sea cual sea la opción elegida, el reemplazo del Boeing 777-300ER marcará un punto de inflexión en la flota de largo alcance de LATAM Airlines. Tanto el A350-1000 como el 777X representan visiones distintas de cómo enfrentar el futuro del transporte aéreo intercontinental, y la decisión final ofrecerá una señal clara sobre las prioridades estratégicas del grupo en los años que vienen.

Por ahora el debate permanece abierto.

Redacción: Felipe Morales / Aerofocus
Edición: Aero-Naves
Fotografía de Portada: Simón Blaise

Destacados

Noticias Relacionadas