LATAM Airlines Group ha incorporado temporalmente aviones Airbus A330-200 de la aerolínea española Wamos Air bajo un esquema de wet lease (arrendamiento que incluye tripulación, mantenimiento y combustible). Esta solución le permite aumentar su capacidad de forma inmediata, mantener las rutas de largo alcance sin interrupciones y continuar con el plan de modernización de su flota de Boeing 787.
LATAM está ejecutando un proyecto de “retrolift” o reacondicionamiento de cabinas en 24 de sus Boeing 787 Dreamliners (10 Boeing 787-8 y 14 Boeing 787-9). El objetivo es mejorar el confort, el entretenimiento y la experiencia general de los pasajeros mediante la instalación de nuevos asientos, sistemas IFE actualizados y un diseño de cabina más moderno.


Bajo este acuerdo, los Airbus A330-200 de Wamos Air operan con cabinas de doble pasillo adaptadas a los estándares de calidad y comodidad de LATAM. Aunque la aeronave y su tripulación técnica pertenecen a Wamos Air, el resto de la experiencia es gestionada íntegramente por LATAM: desde la venta de pasajes, el check-in y el embarque hasta el servicio a bordo, el catering y la atención al cliente. Para el pasajero, la diferencia se nota principalmente en el fuselaje y en algunos detalles del interior.
Volando con Wamos Air: La experiencia real a bordo
Wamos Air es una aerolínea española especializada en operaciones chárter y wet lease, con base principal en Madrid. Con más de 20 años de experiencia en el sector, se ha consolidado como una de las compañías europeas más sólidas en este segmento. Su reputación se basa en la fiabilidad operativa, el cumplimiento de estrictas certificaciones internacionales y su capacidad para brindar apoyo rápido a otras aerolíneas cuando necesitan aumentar capacidad de manera temporal.
Recientemente tuvimos la oportunidad de volar en dos de sus Airbus A330-200 operados bajo wet lease para LATAM: el vuelo LA621 de Ciudad de México a Santiago de Chile (matrícula EC-NCK) y el vuelo de regreso LA622 (matrícula EC-ODP). Ambos trayectos duraron aproximadamente 8 horas y 15 minutos, cruzando el continente sudamericano de norte a sur.

Desde el primer contacto, la tripulación de Wamos Air se destaca por su profesionalismo y actitud cordial. Recibieron a los pasajeros con amabilidad y realizaron una demostración de seguridad clara, detallada y cercana. Aunque las aeronaves cuentan con pantallas individuales en cada asiento, no disponen de vídeo de seguridad pregrabado, por lo que las instrucciones se impartieron en vivo de manera impecable.
El sistema de entretenimiento a bordo ofreció un catálogo bastante completo para un vuelo de larga distancia. Incluía una amplia selección de películas de diferentes géneros, series de estreno reciente, documentales y una variada lista de música. Fue más que suficiente para mantener entretenidos a los pasajeros durante las casi ocho horas y media de vuelo.

Uno de los aspectos más interesantes de volar con Wamos Air es que cada aeronave conserva su propia configuración original, lo que genera diferencias notables entre ellas. Aunque LATAM busca homogenizar la experiencia de sus pasajeros, estas variaciones siguen presentes.
El EC-NCK mantiene una distribución en Economy de 2-4-2, un esquema cada vez menos común en la aviación actual. Esta disposición ofrece asientos más anchos y una sensación perceptible de mayor espacio y comodidad, con solo 8 asientos por fila. Por su parte, el EC-ODP opera con la configuración más habitual de 3-3-3. Ambas cabinas muestran el paso del tiempo, especialmente en acabados y ergonomía cuando se comparan con los A330 más modernos; sin embargo, cumplieron su función sin problemas y ofrecieron un vuelo estable y confortable.

Lo que distingue a una aerolínea es la calidad de su servicio y atención a bordo, un aspecto central en la estrategia de LATAM. En lo que va de 2026, la compañía ha obtenido 13 reconocimientos en las principales categorías del sector aeronáutico: PAX International Readership Awards, TravelPlus Awards y Onboard Hospitality Awards.
La colaboración con aerolíneas chárter como Wamos Air no ha afectado el nivel de servicio de LATAM. Por el contrario, ha permitido expandir su red a nuevos destinos. LATAM mantiene el control total de la experiencia del pasajero —desde la venta del pasaje hasta el servicio a bordo—, preservando así su identidad y reputación como una de las aerolíneas más grandes en Sudamérica.
Este enfoque se complementa con un claro compromiso ambiental, visible en el uso de recipientes y bandejas 100% reciclables, cubiertas de aluminio para alimentos y cubiertos de madera. La colaboración entre ambas empresas muestra que los detalles operativos y la sostenibilidad son clave para el éxito a largo plazo.
Wamos Air confirma su posición como una de las aerolíneas más confiables del segmento wet lease en Europa. Su tripulación profesional, el aceptable sistema de entretenimiento y la solidez operativa compensan las limitaciones propias de aeronaves con algunos años de servicio. Aunque una renovación interior sería bienvenida, tanto el EC-NCK como el EC-ODP cumplieron su misión de forma eficiente: transportar a los pasajeros de manera cómoda y segura. En un mercado donde la fiabilidad operativa sigue siendo fundamental, Wamos Air se consolida como un socio sólido y profesional.
¿Por qué LATAM necesita wet lease?
No es la primera vez que LATAM recurre a soluciones temporales de capacidad mediante wet lease. En 2018, la aerolínea ya operó un Boeing 747-400 como refuerzo temporal mientras enfrentaba problemas técnicos con los motores Rolls-Royce Trent 1000 de su flota Boeing 787.
En esta ocasión, LATAM incorporó aviones Airbus A330-200 de Wamos Air para mantener su capacidad en rutas de largo alcance. Los primeros ejemplares, entre ellos los EC-NBN y EC-ODP, llegaron repintados con la librea azul y roja de LATAM a mediados de octubre de 2024. Durante 2025 se sumaron más unidades, como el EC-NUI y el EC-NCK, que han sido vistos operando en rutas clave desde Ciudad de México, Bogotá y Los Ángeles.

Lo que inicialmente estaba planeado como un acuerdo temporal hasta octubre de 2025 se extendió debido a la magnitud del proyecto de retrolift que LATAM está ejecutando en sus Boeing 787. Este programa abarca 24 aeronaves (10 Boeing 787-8 y 14 Boeing 787-9) y comenzó en el primer semestre de 2025, con finalización prevista para el segundo semestre de 2026. Mientras las cabinas de los Dreamliners son reacondicionadas, los Airbus A330-200 de Wamos Air juegan un rol fundamental para evitar cancelaciones y mantener operativa la red de rutas largas sin interrupciones.
Para LATAM, este esquema de wet lease asegura continuidad operativa, protege los ingresos por pasaje y le otorga el tiempo necesario para modernizar su flota principal sin comprometer la experiencia del pasajero. Para Wamos Air, representa una fuente de ingresos estables durante un período prolongado, mayor visibilidad en el mercado latinoamericano y la posibilidad de posicionarse como socio estratégico en la región.
Se trata de una alianza pragmática y mutuamente beneficiosa: LATAM gana estabilidad y flexibilidad operativa, Wamos Air maximiza el rendimiento de su flota, y el pasajero continúa volando con la marca, los estándares de servicio y la red de rutas que conoce. En un entorno aeronáutico marcado por desafíos de flota, retrasos en entregas y altos costos de mantenimiento, este tipo de soluciones temporales se ha convertido en una herramienta inteligente y eficiente para mantener la competitividad.
Redacción: Francisco Sepúlveda
Fotografía de portada: Francisco Sepúlveda


