Con el fin de proporcionar nuevas capacidades de ataque, Northrop Grumman modernizará los bombarderos B-2 con el fin de extender su vida útil hasta 2032. El fabricante planea incorporar tres nuevas capacidades para el lanzamiento de misiles de largo alcance, capacidad nuclear y comunicaciones.
En esa línea, Northrop Grumman confirma que en diciembre logra el lanzamiento exitoso de un nuevo misil conjunto aire-tierra de alcance extendido (JASSM-ER, por sus siglas en inglés). Si bien la prueba se efectúa a fines de 2021, su oficialización responda a análisis posteriores, pudiendo ser incluso ocupada como un elemento de disuasión ante el incremento de la tensión política internacional y nuevas amenazas.
El JASSM-ER es una de las tres nuevas capacidades avanzadas que se están introduciendo en el B-2 para modernizar su plataforma de ataque. El bombardero es capaz de transportar munición convencional y nuclear, incluyendo el nuevo misil. Las otras dos capacidades son una modernización criptográfica y un nuevo sistema de radar de orientación asistida (RATS) que forman parte de la capacidad funcional integrada (IFC) P6.4, certificada en 2021 por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF).
“El JASSM-ER mejora aún más la capacidad del B-2 para alcanzar cualquier objetivo, en cualquier lugar. La integración del JASSM-ER permite la entrega de un activo poco observable capaz de recorrer mayores distancias que su predecesor”, señala Northrop Grumman en un comunicado.
El RATS corresponde la última fase de modernización del B-2. La nueva tecnología de radar permite emplear de manera plena la bomba nuclear B-61 mod 12. El RATS es considerado como un elemento clave de la modernización nuclear, ya que el GPS puede no estar disponible durante una misión del bombardero.
Por su parte, la modernización criptográfica incrementa la seguridad de las comunicaciones de varias transmisiones de alta frecuencia. El B-2 puede utilizar de forma segura dispositivos de comunicación avanzados en el futuro entorno de amenazas, tras el éxito de las pruebas a principios de año en su centro de apoyo al sistema de armas de Oklahoma City.
El B-2 Spirit o Stealh Bomber es un bombardero estratégico de la USAF con capacidades polivalentes. Cuenta con capacidad para penetrar distintas defensas antiaéreas y desplegar ataques con armas convencionales como nucleares en entornos de baja visibilidad.
La operación del B-2 se realiza con una tripulación de dos personas. La capacidad de la aeronave permite lanzar hasta 80 bombas de carácter inteligente de 230 kilos (Kg) o 16 bombas termonucleares B83 de 1.100 Kg. en una única pasada. Debido a su importancia estratégica, diseño y capacidades, la aeronave es objeto de actividades de espionaje y contraespionaje, además de ser un espectáculo público cada vez que es visto.
La USAF opera 20 B-2 de un total de 21 ejemplares construidos. Sólo se reporta una aeronave perdida en 2008 tras un accidente durante el despegue. La fabricación del B-2 data de la década de 1980 y su diseño se piensa para un escenario de Guerra Fría, sin embargo es a partir de la década de 1990 cuando entra en operación en los conflictos en Kosovo, así como en la segunda guerra de Iraq y en Afganistán.
Fotografía portada – USAF


