LATAM lleva la “piel de tiburón” con la tecnología Aeroshark a su flota de Boeing 777-300ER 

Aplicación de tecnología Aeroshark en el fuselaje de un avión
Ignacio Molina

En la carrera global por reducir emisiones y mejorar la eficiencia operacional, LATAM Airlines Group da un nuevo paso estratégico: ampliará la implementación de la innovadora tecnología AeroSHARK a la flota de Boeing 777-300ER. 

La decisión convierte a la compañía en una de las pocas aerolíneas del mundo y la segunda en operar una subflota completa en incorporar esta solución inspirada en la naturaleza, diseñada para reducir la resistencia aerodinámica y, con ello, el consumo de combustible.

¿Qué es AeroSHARK?

Desarrollada conjuntamente por Lufthansa Technik y BASF Coatings, AeroSHARK es una película adhesiva de alta tecnología que imita la microestructura de la piel del tiburón. 

El sistema incorpora diminutas “escamas” longitudinales de apenas 50 micrómetros que optimizan el flujo de aire sobre el fuselaje y las góndolas de los motores. En el caso del 777-300ER, la superficie cubierta alcanza aproximadamente 950 metros cuadrados.

El resultado comprobado: una reducción del 1% en consumo de combustible y emisiones de CO2.

Para una flota de largo alcance, ese porcentaje se traduce en miles de toneladas de combustible ahorrado al año y una reducción significativa de CO2. Pero más allá del número, el mensaje es otro: la eficiencia incremental es hoy una de las herramientas más poderosas del sector.

En vez de esperar tecnologías disruptivas que tardarán años en masificarse, LATAM optó por implementar mejoras disponibles, certificadas y medibles.

De prueba silenciosa a implementación total

LATAM comenzó a probar la tecnología en diciembre de 2023, en una modificación realizada discretamente para evaluar su desempeño en operación real antes de anunciar su adopción pública. Tras casi un año de resultados consistentes en vuelos diarios de largo alcance, la compañía confirmó la efectividad del sistema.

A finales de 2025, cinco de sus diez Boeing 777-300ER ya operaban con AeroSHARK. Con la ampliación contractual recientemente anunciada, los cinco aviones restantes serán modificados progresivamente hasta 2027.

Cuando el proceso concluya, la aerolínea estima ahorrar anualmente hasta:

  • 4.000 toneladas métricas de combustible
  • 12.000 toneladas métricas de CO2

Una cifra equivalente a aproximadamente 56 vuelos entre São Paulo y Miami operados en Boeing 777.

América Latina entra en la conversación global

Hasta ahora, la implementación de AeroSHARK había estado concentrada principalmente en operadores vinculados al ecosistema Lufthansa. Con esta expansión, LATAM no sólo consolida su rol como pionera fuera de ese grupo, sino que posiciona a la región en el mapa de adopción temprana de tecnologías de eficiencia aerodinámica.

Además, el desarrollo no se detiene. El fabricante estadounidense Boeing ya cuenta con varias variantes certificadas para esta solución, y se proyecta su incorporación futura en modelos de Airbus, ampliando el alcance del concepto.

Desde Lufthansa Technik destacan el carácter pionero del grupo sudamericano, que fue la primera aerolínea fuera del Grupo Lufthansa en adoptar AeroSHARK. La colaboración también proyecta nuevas etapas: el desarrollo de certificaciones para más modelos, incluidos los Boeing 777-200ER, Boeing 777F y Boeing 747-400, así como la futura incorporación del Airbus A330ceo prevista para 2026.

Además, en su fase de máxima expansión, la tecnología podría alcanzar reducciones reales de entre 2% y 3% en consumo, según estimaciones preliminares.

En el fondo, esta decisión habla de una nueva forma de entender la aviación: menos espectacular en el discurso, pero más consistente en la acción. No se trata de prometer el avión del futuro, sino de transformar el presente con inteligencia y convicción.

Donde el combustible sigue representando uno de los mayores costos operativos para las aerolíneas y la presión regulatoria ambiental aumenta a nivel global, soluciones como AeroSHARK muestran cómo la biomimética la inspiración en procesos naturales comienza a consolidarse en la aviación comercial.

LATAM como ejemplo regional de sostenibilidad

El grupo LATAM fue reconocido por S&P Global como una de las aerolíneas más sostenibles del mundo por segundo año consecutivo, ubicándose en el quinto lugar global y como la primera en el continente americano en el Corporate Sustainability Assessment 2025. La compañía alcanzó 77 puntos en desempeño ambiental, social y de gobernanza, un incremento histórico de 10 puntos respecto al año anterior, lo que también le valió las distinciones Top Sustainability Performer e Industry Mover 2025. Con este resultado, LATAM se sitúa en el percentil 92 de la industria aérea global y vuelve a ser incluida en el Sustainability Yearbook 2026, donde solo ocho aerolíneas lograron entrar.

El grupo destaca que estos avances responden a su estrategia de integrar la sostenibilidad como pilar central del negocio, con metas reforzadas hacia 2030: reducir cerca del 6% la intensidad de emisiones respecto de 2019 mediante renovación de flota, mejoras de eficiencia operacional apoyadas en datos e inteligencia artificial, y una mayor adopción de Combustibles Sostenibles de Aviación. Solo en 2025, LATAM incorporó 26 aviones de última generación y, desde 2010, ha evitado la emisión de 6,5 millones de toneladas de CO₂. A esto se suman más de 3 millones de toneladas compensadas desde 2019 y una reducción del 97% en plásticos de un solo uso.

Además, el programa Avión Solidario ha transportado gratuitamente a más de 22.000 personas y 1.700 toneladas de carga para causas sociales, ambientales y de emergencia. Un estudio independiente de Oxford Economics estimó que, en 2024, LATAM contribuyó con US$28.100 millones al PIB de Brasil, Chile, Colombia, Ecuador y Perú, generando más de 1,6 millones de empleos directos e indirectos en la región.

Redacción: Ignacio Molina
Edición: Aero-Naves
Fotografía de portada: Lufthansa Technik

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Desde 2016, me he dedicado a la industria de la aviación, especializándome como fotógrafo aeronáutico, investigador aeronáutico y escritor centrado en la aviación comercial. Mi trabajo se centra en el análisis del sector aéreo, la evolución de las aerolíneas, las flotas y los modelos operativos, así como en la documentación visual del entorno aeronáutico.
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