El mercado de aviones comerciales ha estado dominado durante décadas por el duopolio Airbus-Boeing, que controla la gran mayoría de la producción mundial. Sin embargo, China está desafiando este status quo con COMAC (Commercial Aircraft Corporation of China), la empresa estatal con sede en Shanghái que impulsa una ambiciosa estrategia para desarrollar una industria aeronáutica civil integral y competitiva a nivel global.
Ubicada principalmente en el distrito de Pudong, COMAC concentra allí sus instalaciones clave de diseño, ingeniería y ensamblaje final del C919 en Shanghai Aircraft Manufacturing Co. La compañía complementa esta capacidad con centros de ensayos y certificación en Yanliang ,uno de los polos aeronáuticos históricos del país, y una extensa red de proveedores nacionales. El objetivo es claro: lograr independencia tecnológica y ofrecer alternativas viables con diseño y producción propias.
Fundada en 2008 con fuerte respaldo estatal, COMAC representa un punto de inflexión en la aviación civil mundial. Su misión estratégica es reducir la dependencia externa y posicionar a China como una potencia integral en el sector.
El COMAC C919: el rival directo del A320neo y 737 MAX
El programa estrella es el COMAC C919, un narrowbody (avión de pasillo único) diseñado para competir cabeza a cabeza con el Airbus A320neo y el Boeing 737 MAX. Con capacidad para 158-192 pasajeros y enfocado en rutas de medio alcance, el C919 ya opera comercialmente en China desde 2023, principalmente en manos de las grandes aerolíneas estatales.


China Eastern Airlines fue el cliente de lanzamiento y puso en servicio los primeros ejemplares en rutas emblemáticas como Shanghái-Pekín y Shanghái-Chengdu. China Southern Airlines y Air China también han recibido unidades y mantienen compromisos por hasta 100 aviones cada una. En el Singapore Airshow 2024, Tibet Airlines firmó un pedido significativo de 40 C919 (incluyendo una variante optimizada para operaciones en altiplanos y altitudes elevadas) junto con 10 ARJ21/C909.
A finales de 2025, COMAC había entregado alrededor de 15 unidades del C919 (principalmente a las “big three” chinas), muy por debajo de las metas iniciales debido a cuellos de botella en la cadena de suministro y restricciones geopolíticas. El backlog supera los 1.000 pedidos y compromisos (la mayoría de aerolíneas y lessors chinos), aunque las entregas avanzan de forma gradual. Para 2026 se espera una modesta aceleración, con proyecciones de 25-30 unidades.


Más allá del C919: la familia COMAC en expansión
COMAC no se detiene en el narrowbody. Su cartera incluye:
- COMAC C909 (anteriormente ARJ21 Xiangfeng): el primer jet comercial desarrollado íntegramente en China. Rebranded en noviembre 2024, este regional para 78-97 pasajeros opera ya en múltiples rutas domésticas y algunas internacionales. Ha acumulado una sólida base operativa y pedidos adicionales. Adicionalmente fue presentado de manera reciente en el Singapore Airshow, una versión para el combate de incendios.


- COMAC C929: el próximo gran salto. Este widebody de largo alcance (250-320 asientos) busca competir con el Airbus A350 y el Boeing 787. El programa avanza con pruebas de túnel de viento, colaboración estrecha con el regulador CAAC y plazos que apuntan a un primer vuelo posiblemente antes de lo inicialmente previsto (alrededor de 2029-2030 según estimaciones conservadoras).



- A más largo plazo, se estudia el C939, un concepto de mayor capacidad que reforzaría la presencia china en el segmento de ultra largo radio.

Una estrategia de independencia y proyección global
Todos estos programas forman parte de una visión industrial de largo plazo: independencia tecnológica, certificaciones internacionales (aún pendiente la EASA para el C919) y consolidación de una cadena de valor completa. Respaldada por el mayor mercado interno del mundo y el apoyo estatal, COMAC no solo emerge como un nuevo competidor, sino como un actor estratégico con potencial para reconfigurar el equilibrio global de la aviación comercial en las próximas décadas.
Con una producción que crece paso a paso y un enfoque en calidad y seguridad, el ascenso de COMAC es uno de los fenómenos más relevantes para seguir de cerca en la industria aeronáutica actual.

Autor: Ignacio Molina
Fotografía de portada: COMAC
