El Aeropuerto Internacional Juan Gualberto Gómez de Varadero, Cuba, se inaugura formalmente el 25 de septiembre de 1989 por el entonces presidente Fidel Castro. Esta infraestructura se construye en un tiempo récord de nueve meses para sustituir a la antigua y limitada terminal de Santa Marta, y se consolida rápidamente como un motor clave para el turismo de la provincia de Matanzas y de toda la región caribeña.
¿Cómo se construye un aeropuerto en nueve meses?
La pregunta es obligada. Un aeropuerto internacional no es una obra menor: requiere pistas, terminal, torre de control, áreas de servicio y sistemas de navegación. ¿Cómo se logra en tres trimestres?
La respuesta combina varios factores. Según las crónicas de la época, el Estado cubano declara la obra como prioridad nacional para no frenar el auge turístico de Varadero. Se movilizan contingentes de la construcción, el Ejército Juvenil del Trabajo y técnicos especializados. Se trabaja por turnos continuos, con estructuras prefabricadas y un suministro centralizado de materiales.

A esto se suma una ventaja geográfica: la llanura matancera facilita el movimiento de tierras, y la proximidad a Varadero reduce la logística. El diseño es funcional y pensado para operar con rapidez. Así, en apenas nueve meses, la pista y la terminal quedan listas.


Dato clave: no se trata de magia, sino de prioridad estatal, mano de obra masiva y planificación. Esa combinación permite que el aeropuerto abra sus puertas en 1989 y reemplace de inmediato al antiguo aeropuerto de Santa Marta.
El segundo aeropuerto más importante de Cuba
Con el paso de los años, el Aeropuerto Internacional Juan Gualberto Gómez alcanza una relevancia de gran alcance. Hoy se posiciona como la segunda terminal aérea con mayor tráfico de pasajeros en el país, superado únicamente por el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana.
Su código VRA aparece en vuelos comerciales y de fletamento provenientes de los principales mercados de Europa y Norteamérica. Esta posición lo convierte en un nodo estratégico para la conectividad aérea de la isla.

La puerta de entrada a Varadero
El aeropuerto funciona como el principal punto de acceso al famoso balneario de Varadero. Canaliza flujos masivos de viajeros internacionales y conecta la provincia de Matanzas con el resto del Caribe.
Su ubicación estratégica permite impulsar el desarrollo hotelero y los servicios multidestino. En la práctica, es la primera impresión que muchos turistas tienen de Cuba: una terminal que recibe, organiza y distribuye a los visitantes hacia los hoteles y cayos cercanos.

Capacidad operativa y relevancia turística
Su diseño moderno y su ubicación permiten procesar flujos masivos de pasajeros de forma ágil. La terminal se adapta a las temporadas altas, cuando llegan decenas de vuelos chárter desde Canadá y Europa. La pista de 3.000 metros permite operar aeronaves comerciales de gran porte, lo que dinamiza el desarrollo hotelero y los servicios multidestino en el Caribe.

Redacción: AERO-NAVES
Imagenes: AI retocados por equipo de AERO-NAVES


