Crisis en el Perú deja más de 1.000 vuelos cancelados y millonarias pérdidas

Mientras en FITUR 2023 que se lleva a cabo en Madrid, el Perú deslumbra por su promoción país, su territorio destaca por las violentas protestas que generan los partidarios del ex Presidente Pedro Castillo. Desde hace prácticamente un mes, la violencia tiene tomadas las calles de muchas ciudades afectando servicios básicos como la aviación.

Desde comienzos de diciembre (2022) que la situación en el Perú no es tranquila. El fallido intento de auto golpe de Estado realizado por el ex Presidente Castillo, y su posterior detención, lleva a sus partidarios a levantar una revuelta en varias ciudades que durante esta semana llegan hasta Lima. Los Departamentos de la Sierra, principalmente, son los más afectados dado que la movilización popular tiene allí su mayor eco.

A diferencia de otras recientes revueltas en Sudamérica, situación en el Perú compromete la infraestructura crítica. Los aeropuertos de Arequipa, Ayacucho, Cusco, Juliaca, Jaén, entre otros se han visto en la obligación de suspender forzadamente a las operaciones ante las amenazas y vulneración a la seguridad de las instalaciones.

Como resultado, miles de pasajeros quedan a la espera de abordar sus vuelos e imposibilitados de viajar por otra vía. Cualquier otra alternativa es por tierra con largas horas de viaje y la amenaza de toparse con las carreteras cortadas por los adherentes de Castillo. La falta de medios de transporte pone en relevancia la importancia de la aviación.

Antes de las Fiestas de fin de año, el Consejo Internacional de Aeropuertos América Latina y el Caribe (ACI-LAC) y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), organizaciones internacionales que representan a los aeropuertos y líneas aéreas, llamando a la sociedad y autoridades peruanas para asegurar la integridad de los trabajadores, equipos e infraestructuras aeronáuticas. Por su importancia estratégica para el país, piden garantizar, cuanto antes, el normal funcionamiento del transporte aéreo en el Perú.

“La seguridad es el objetivo primordial de la industria aeronáutica y no puede verse comprometida. Cuando esto ocurre, en cualquiera de sus partes, las operaciones aeronáuticas deben suspenderse por el bien de los usuarios”, declaran. Asimismo, agregan que “la paralización del sistema aeronáutico supone un grave golpe para la sociedad, la recuperación de la economía y la imagen del país”.

En un programa de la televisión peruana, Martín La Rosa, country manager de IATA para el Perú y Bolivia, más de 1.000 vuelos se cancelan afectando a más de 140.000 pasajeros de distintas nacionalidades. “Estamos viendo que la ocupación de los vuelos está sufriendo una caída aparatosa. Este sentimiento de inseguridad ya se está trasladando a otros países alertados por Cancillerías como la de Brasil, la de México o de España que llaman a no visitar el país (Perú)”.

Refiriéndose a las manifestaciones en el sur, resalta el daño que los violentistas hacen en infraestructura y equipamiento crítico de los aeropuertos. “Las pérdidas son incalculables. El problema es que la recuperación de esos equipos, aunque se cuente con el dinero que supera US$8 millones, no es tan inmediata. Tenemos dos problemas: los equipos y el sentimiento de inseguridad”.

Aunque la industria aérea a través de sus distintos gremios pide a las autoridades garantizar el orden y utilizar a las Fuerzas Armadas para resguardar la infraestructura crítica y la seguridad, el tenso clima y la agitación política complica el panorama. A corto plazo, parece no visualizarse una salida salvo que el Estado -en su legítimo derecho- aplique la ley que compete.

El country mangar de IATA para el Perú, señala que la actividad aérea que se ve no es sinónimo de normalidad. Como ejemplo, pone que los extranjeros no están viajando. De acuerdo con Oxford Economics, por cada US$100 que produce el sector aéreo en el Perú se generan otros US$325 en otros rubros como parte del efecto distributivo de la aviación.

La crisis política llega como un balde de agua fría para el sector aéreo y el turismo. Si bien el Perú no tiene las estrictas, extensas e inefectivas restricciones impuestas bajo justificación del COVID-19 -como Chile, por ejemplo-, el daño que la violencia política produce es inmenso. No sólo la aviación está perjudicada, sino la propia población y las pequeñas y medianas empresas (PYMES) que se benefician de la llegada de los turistas. Como en otros países, vuelve la paradoja de quienes luchan en nombre del pueblo lo terminan afectando aún más.

Toma en el aeropuerto de Arequipa en diciembre 2022. Fotografía – Twitter

Perspectivas del Banco Central

El Banco Central de Reserva del Perú estima que el sector turismo perdería más de US$100 millones sólo en enero 2023 y por concepto de viajes cancelados. Concordando con las opiniones de La Rosa en televisión, el presidente de la principal entidad bancaria peruana dice que la gente no está llegando al país.

“Son US$ 100 millones hablando por cancelaciones. Esta semana tuve varias reuniones con extranjeros, pero la gente no viene y han cancelado sus viajes (hacia el Perú)”, sostiene Julio Velarde, presidente del Banco Central de Reserva en su último reporte de inflación.

Desde su opinión, el deterioro de la imagen país ante los turistas y la recomposición de la confianza podría tener lugar si las protestas y la violencia se calma en los próximos días. Según Velarde, el turismo podría volver a tomar impulso si hay tranquilidad y sensación de seguridad. “La gente en dos o tres meses más se olvida”, puntualiza

Vuelos internacionales siguen dentro de la normalidad

Los vuelos domésticos son los más afectados con las protestas e intento de tomas de los aeropuertos. Los daños lamentablemente ocurren en ciudades emblemáticas del Perú que son frecuentemente visitadas por los turistas como Arequipa, Cusco y Juliaca. Incluso, en épocas más oscuras como cuando el terrorismo del Sendero Luminoso acechaba en las ciudades, los aeropuertos no sufren este tipo de violencia que compromete los servicios aéreos.

En Lima, las operaciones del aeropuerto Jorge Chávez continúan dentro de lo normal. La principal aérea del Perú, solo se ve afectada por las cancelaciones de vuelos domésticos, pero los vuelos que salen o llegan del Perú siguen funcionando normalmente.

Hasta la fecha, ninguna línea aérea internacional tiene considerado suspender los vuelos al Perú. Sin embargo, no se descarta que ello ocurra de continuar aumentando la sensación de inseguridad en el país y el alejamiento de los turistas.

Desde diciembre, ACI-LAC e IATA instan a la sociedad y autoridades peruanas para que se restablezca el orden y se tomen las medidas necesarias para garantizar la seguridad en las operaciones aeronáuticas. Asimismo, se colocan a disposición de las autoridades del Perú para apoyar la pronta recuperación y continuidad de la actividad aeronáutica en el país.

Aeropuerto de Arequipa. Fotografía – Humberto Sánchez.

Gremios aeronáuticos piden acciones y seguridad para operar

Lamentando el saldo de 50 fallecidos que dejan las acciones vandálicas en el Perú, distintos gremios aeronáuticos como la Asociación de Empresas de Transporte Aéreo Internacional del Perú (AETAI) y la Asociación Peruana de Empresas Aéreas (APEA), piden a las autoridades acciones concretas para garantizar la seguridad y condiciones mínimas para operar. Señalan que la presencia de actos vandálicos en diversas regiones del país genera un clima de incertidumbre e inseguridad que afecta la vida de las personas y de las industrias.

“Nos llena de pesar que estos actos delictivos e ilegales hayan causado bloqueos de múltiples vías terrestres, así como grandes daños a las instalaciones aeroportuarias de Juliaca y Arequipa, afectando las operaciones aéreas desde y hacia estas ciudades en los próximos días. Esto pone en peligro no solo la conectividad de las regiones de Puno y Arequipa, sino a miles de personas que necesitan viajar a otras ciudades, incluyendo a aquellos que necesitan trasladarse por temas de salud, como ya hemos visto en diferentes plataformas”, declaran.

Ante la grave situación por la que atraviesa el país y la violencia desmedida, hacen un llamado a la Presidente Dina Boluarte, a los ministros de Estado y a los distintos órganos del Gobierno central, regional y local, a restaurar el orden. También piden promover acciones que aseguren la operación de todos los aeropuertos a nivel nacional porque son “puertas esenciales” para el desarrollo del país.

Fotografía portada – Miguel Cano Alva

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