F-16C/D Block 50 en Chile: 20 mil horas de exitosos vuelos

Durante el transcurso de este mes, el Grupo de Aviación N°3 de la Fuerza Aérea de Chile (FACh) con base en Iquique, conmemora las 20.000 horas de vuelo del material F-16C/D “Fighting Falcon” Block 50, el avión de combate más moderno del país, y uno de los más avanzados de la región.

Desde su primer vuelo el 23 de junio de 2005 en las instalaciones de Lockheed Martin en Fort Worth, Texas, Estados Unidos – el F-16 “Block 50” (cómo se le denomina para diferenciarlo de los F-16A/B MLU operados por Chile) logra una vida operativa prácticamente impecable. A la fecha no se lamenta ningún incidente mayor, demostrando el profesionalismo con el que se operan estas aeronaves, brindando a la FACh un aumento de proporciones en su capacidad disuasiva.

A continuación, realizamos un repaso a la historia y principales hitos de los Block 50 en sus 20 mil horas de vuelo a 16 años del arribo de las dos primeras unidades a Chile en enero de 2006.

Proyecto Caza 2000

A mediados de los años 90, la FACh ya se encontraba en la búsqueda de su avión de combate para el siglo XXI. La necesidad de reemplazo de variedad de aviones Mirage en sus versiones locales Pantera y Elkan, además de los veteranos OA-37B Dragonfly, obliga a buscar nuevos equipos.

Los competidores por adjudicarse el programa Caza 2000 son el sueco Saab Jas-39 Gripen y el francés Dassault Mirage 2000. Por otro lado, los Estados Unidos abre la posibilidad de vender armamento avanzado a Latinoamérica. Bajo ese escenario, ofrece el F-16 “Fighting Falcon” y el F-18 “Hornet”.

Durante la decada de 1990, las ventas de armamento avanzado por parte de los Estados Unidos a América Latina estaban restringidas de manera autoimpuesta. Sin embargo, dicha política cambia con el pasar de los años, para revisar de manera particular que cada caso en la región. Así es como el 07 de agosto de 1997 el país norteamericano autoriza al fabricante Lockheed Martin a proporcionar a Chile los datos detallados del caza multipropósito F-16 “Fighting Falcon” para que se pueda incorporar en su programa del nuevo avión de combate.

Nace el Programa Peace Puma

El 27 de diciembre del año 2000, Chile finalmente da por ganador al F-16 “Fighting Falcon” para su programa Caza 2000. En febrero del año siguiente firma el contrato por 6 F-16C (versión monoplaza) y 4 F-16D (versión biplaza) denominados Block 50 por ser una de las generaciones de F-16 más avanzadas para entonces. El contrato alcanza los US$500 millones, lo que también incluye entrenamiento de los pilotos y tripulaciones en Estados Unidos, participación de la Empresa Nacional de Aeronáutica (ENAER) de Chile en el programa y una serie de beneficios paralelos a la firma del contrato.

Los programas de adquisición de los F-16 son denominados con la palabra “Peace” más otra palabra que caracteriza al país comprador. En el caso del programa de los F-16C/D Block 50 para Chile, se denomina “Peace Puma”. Los nuevos aviones de combate serán asignados al Grupo de Aviación N°3 y tendrán como base la ciudad de Iquique, específicamente en la Base Aérea “Los Cóndores”.

La presentación del fabricante y por ende, primera aparición pública de un F-16 terminado para Chile ocurre el 15 de abril de 2005, donde destaca un particular y único esquema de camuflaje en tonos grises, nunca antes visto en otro F-16 operando en el mundo. Con una configuración de armamento que incluye misiles AIM-9 Sidewinder, Python IV (que no ha sido vuelto a ver en un F-16 de la FACh), bombas y un pod designador de blancos.

Para el día 23 de junio de 2005 se lleva a cabo el primer vuelo de un F-16C (#851) para la Fuerza Aérea de Chile, el cual se desarrolla de manera exitosa y sin novedades. Desde ahí en adelante comenzaron los vuelos de prueba y aceptación de las siguientes unidades, los que una vez completados permitía preparar las aeronaves para su vuelo ferry de entrega.

Los primeros dos F-16D son presentados oficialmente en Chile el 31 de enero de 2006 en dependencias de la II Brigada Aérea, con presencia de altas autoridades políticas y de las Fuerzas Armadas de Chile. Ese mismo año son “las estrellas” de la Feria Internacional del Aire y el Espacio (FIDAE) y debutan el 19 de septiembre en la Parada Militar con una formación de 8 aeronaves.

Operaciones destacadas

En sus 20.000 horas de vuelo, el material F-16C/D ha participado de diversos ejercicios aéreos tanto en territorio nacional como en el extranjero, lo que ha permitido a sus tripulaciones lograr un nivel de entrenamiento óptimo en esta aeronaves, bajo estándares Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

En Chile es partícipe de ejercicios en conjunto con otras ramas de las Fuerzas Armadas como el ejercicio “Huracán”, o ejercicios con fuerzas extranjeras como el caso del ejercicio Newen en 2008 con misiones de reabastecimiento en vuelo junto a la Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF) cuando aún la FACh no disponía de esta capacidad para reabastecer en vuelo sus F-16. Además, participan en los ejercicios multinacionales Salitre 2009 y 2014, y ejercicios en conjunto a la US Navy con el paso del portaaviones CVN-73 “George Washington” por aguas chilenas, denominado “Blue Sky V”.

En el extranjero, se despliegan en dos ocasiones para realizar ejercicios militares. La primera es en 2010 cuando los F-16 del Grupo N°3 participan del ejercicio multinacional Cruzex en la Base Aerea de Natal, Brasil, con 3 F-16C y 2 F-16D apoyados logísticamente por un KC-135E del Grupo de Aviación N°10, para apoyo con reabastecimiento en vuelo. La segunda oportunidad es en 2012 cuando una escuadrilla de F-16C/D junto a un KC-135E se trasladan a la Base Aérea de Lackland en los Estados Unidos para realizar ejercicios aéreos con la Guardia Aérea Nacional de Texas.

Sin embargo, uno de los despliegues más llamativos de los F-16 se da el año 2019, posterior al trágico accidente del avión C-130 Hércules de la FACh en el paso Drake camino a la Antártica. Un grupo de aviones F-16 son desplegado a Punta Arenas para ayudar en las tareas de búsqueda de restos de la aeronave siniestrada, gracias a la capacidad que le dan sus pods de reconocimiento los que le permiten operar y realizar búsquedas con condiciones meteorológicas adversas. No es común ver un avión destinado al combate realizando tareas en apoyo a la comunidad que salen de su misión cotidiana.

Actualmente, los F-16C/D han ido cambiando su apariencia visual exterior debido a una decisión de la FACh por homologar los esquemas con los F-16A/B que fueron comprados de segunda mano a Holanda años posteriores a la adquisición de los Block 50. Sin embargo, la esencia de la máquina sigue siendo la de un cazabombardero de excelencia y gran prestigio a nivel mundial. En Chile opera de manera continua, segura y cumpliendo satisfactoriamente las metas del país de contar con un avión moderno y polivalente para su Fuerza Aérea del siglo XXI.

Fotografía de Portada – F-16C en FIDAE 2022 – Simón Blaise O.

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