Primera misión completamente comercial al espacio

El 09 de abril, la cápsula de Space X se acopla a la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés completando así, la primera misión completamente comercial. Integrada por cinco tripulantes, está gestionada por Axiom Space.

El trayecto desde el Centro Espacial Kennedy toma 21 horas desde que se despliega del cohete Falcon 9. Sin embargo, su acoplamiento sólo se consigue 45 horas más tarde lo estimado por problemas en el sistema de video en la ISS.

Monitoreada por la propia Axion Space desde Houston, la programación de la misión está planificada para 10 ó 11 días. Cabe destacar que esta misión es la primera, en lo que es la carrera espacial se refiere, administrada por un ente privado estrictamente con fines comerciales. Todas las misiones anteriores son encargadas por Gobiernos o contratadas por alguna agencia de carácter gubernamental.

El acople es un proceso que toma tiempo. En este caso, se da en un lapso de 2 horas tras realizar una serie de chequeos de controles de presión y fugas en el adaptador de acoplamiento. Una vez finalizadas, la tripulación de cuatro hombres abre la escotilla de la cápsula y flotan hasta la ISS, donde son recibidos por el comandante Tom Marshburn y otros seis miembros del laboratorio.

La misión denominada Ax-1 es comandada por Michael Lopez-Alegría, consagrando su quinta ida al espacio. Los otros miembros de la tripulación son el piloto Larry Connor, los especialistas Eytan Stibbe y Mark Pathy y tres empresarios que en calidad de inversionistas del proyecto pagan por sus asientos en la cápsula Crew Dragon.

Con los miembros de la tripulación Ax-1, la ISS está habitada por 11 personas viviendo y trabajando. Incluye cinco personas de origen estadounidense, tres rusos, un alemán, un canadiense y un piloto espacial israelí.

Durante la ceremonia de bienvenida en el ISS, López-Alegría coloca las alas de astronautas honorarios en Stibbe y Pathy de la Asociación de Exploradores Espaciales, una organización de astronautas y cosmonautas que han completado al menos una órbita alrededor de la Tierra.

“Estoy emocionado y honrado de estar aquí, Gracias a SpaceX, viaje fenomenal. Sin juego de palabras, pero fuera de este mundo. Gracias a Axiom por hacer realidad este sueño”, dice Connor, durante el evento en la órbita espacial.

Del total de días de la misión, la tripulación del Ax-1 permanecerá al menos ocho días en el ISS, donde realizarán experimentos de investigación y participarán en eventos educativos. También tendrán la oportunidad de mirar la Tierra desde la ventana y flotar en la microgravedad. A fecha de hoy, sólo 600 personas en el mundo tienen la oportunidad de ver el planeta desde el espacio.

Fotografía – NASA

Reiterando los propósitos comerciales que se pueden dar en el futuro, Axiom contrata a SpaceX para el lanzamiento con el Falcon 9 y vuelo a la estación en la cápsula Crew Dragon hacia el ISS. También contrata a la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) para alojar a cuatro personas en la ISS.

Anteriormente, ya han viajado al espacio astronautas de características “turistas espaciales”, pero siempre se realizan bajo el mando de un ente estatal. Incluso Rusia envía a 11 personas en calidad de pasajeros, pero bajo al mando de un cosmonauta ruso del Gobierno.

A sus 63 años, López-Alegría cuenta con un amplio historial espacial. Como ex integrante de la Armada de los Estados Unidos (US Navy), forma parte de la NASA desde hace algunos años. En su bitácora posee 258 días en órbita en sus últimas cuatro misiones. Con 72 años, Connor es inversionista en una empresa de bienes raíces y piloto privado de excelencia. Pathy es inversionista y filántropo de Canadá. Stibbe de 64 años es empresario y financista, además de ser ex piloto de F-16 en la Fuerza Aérea de Israel (IAF).

Axiom no revela cuál es el costo por asiento de la cápsula Dragon. Sin embargo, datos dados a conocer por el inspector general de NASA indican que cada asiento puede tener un valor de US$55 millones.

La primera misión privada se interpreta como parte de las transiciones de las operaciones de vuelo espaciales impulsadas por entes gubernamentales. La intención de la NASA es cooperar en este ámbito enviando a misiones privadas a la ISS como banco de pruebas para investigar y desarrollar el futuro mercado espacial antes de que lo hagan empresas privadas.

Otro objetivo es explorar alianzas estratégicas con el mundo privado para poder reemplazar la ISS en los próximos años. Considerando el incierto futuro, parece ser que este propósito es el que cobra relevancia dado que la estación espacial está pensada para funcionar hasta 2030. Sin embargo, la guerra en Ucrania pone mayor presión dado que la mayoría de las operaciones son llevadas a cabo por Rusia.

Axiom tiene programada otra misión para principios de 2023 en otra nave espacial SpaceX Dragon. El vuelo ya está confirmado con la NASA, mientras que las negociaciones con la agencia espacial siguen abiertas para otras dos misiones comerciales posteriores que también reservadas con SpaceX.

Además de Axiom Space, otras empresas tienen en sus planes desarrollar una estación espacial comercial como Blue Origin, Nanoracks y Northrop Grumman. Todas cuentan con proyectos para desarrollar el concepto de hábitat espacial comercial y una instalación en órbita terrestre.

“Este es un hito muy, muy grande para nosotros en nuestra campaña general para tratar de ayudar a fomentar una economía comercial de órbita terrestre baja. Es un gran primer paso en la ejecución de la visión que hemos tenido durante un tiempo”, señala Dana Weigel, subdirectora del Programa de la Estación Espacial de la NASA.

Con los vuelos espaciales comerciales serán más comunes, la idea democratización del espacio se acerca. Si bien es algo todavía lejano, ya brinda a personas “comunes y corrientes”, pero con gran poder adquisitivo, el acceso a un viaje fuera del planeta y contemplarlo desde la ventana de una cápsula.

Fotografía portada – Axiom Space

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