More

    Pasajeros y el regreso de Air Canada a Chile: “El cierre de fronteras es un daño”

    No son pasajeros viajando en Business o a un exclusivo resort de playa a pasar la semana bajo el sol. Son personas comunes y corrientes que, como muchas, se benefician de la conectividad que brinda el transporte aéreo, la misma que por distintas razones se viene afectando desde hace dos años. Así coinciden las percepciones de los pasajeros del primer vuelo del retorno de Air Canada a Santiago de Chile.

    Después de un año y 10 meses, finalmente, Air Canada vuelve a tocar suelo chileno con sus servicios de pasajeros. Por razones estrictamente operacionales para traer a la primera tripulación, el vuelo desde Toronto se realiza un día antes para comenzar desde el martes 11 de enero con la frecuencia regular.

    Son pasadas las 19:00 horas en el espigón C del aeropuerto Arturo Merino Benítez y los pasajeros aguardan el embarque del AC093. Con ansias esperan subir al avión que después de casi dos años los vuelve a llevar a sus destinos. Confían en salir a tiempo, pero una falla en la cinta transportadora del aeropuerto obliga a retrasar el vuelo y a permanecer por una hora más en suelo chileno.

    Pese al infortunio, Hernán está contento. Prácticamente, le da lo mismo el retraso y celebra el regreso de Air Canada, junto con la apertura de las fronteras de ambos países. “Me parece excelente que regresen y los países se abran. Eso es algo que hace bien para todo el mundo en general”, cuenta mientras espera el vuelo, el primero de dos que debe tomar, ya que su destino final es Praga.

    “El cierre de las fronteras es un daño”, responde María, una señora mayor, mientras aguarda tranquila el llamado a embarcar. Su viaje la lleva a Montreal a visitar a familiares y las medidas tomadas por los Gobiernos le significan no ver a sus seres queridos por casi dos años. “Con todo esto, dejas de ver a tus familiares, es súper complicado en todo sentido. Por lo tanto, escuchar que las fronteras están abiertas y los vuelos se retoman es maravilloso”.

    Al otro lado, aguarda Claudia con su perro Filipo, quien toma algo de protagonismo en la puerta C06. Está acompañada de su sobrino, quien por primera vez viajará en avión y podrá salir de Chile. “Regreso a mi hogar”, cuenta. Como otros 40.000 chilenos residentes en Canadá, ella ha hecho de ese país su nueva casa. “La conectividad es súper importante porque somos muchísimos los chilenos que vivimos en Canadá. Para mí es esencial que se mantenga esta conexión directa, así como otras con muchos países”.

    Fotografía – Ricardo J. Delpiano

    Originalmente, Air Canada planifica su regreso para noviembre, pero la falta de condiciones para asegurar una demanda mínima obliga a cambiar las fechas hasta enero. Primero, las restricciones en ambos países, como la autorización de ingreso de personas vacunadas con Sinovac o las numerosas trabas impuestas por Chile, incluyendo la homologación de las vacunas para extranjeros que sigue sin un problema sin atender.

    “Estamos súper contentos con el retorno”, dice Alfredo Babún, gerente regional para los países andinos de Air Canada. Durante la suspensión producto de los cierres, cuenta que transportar gente entre Chile y Canadá fue algo complejo por disponer de Bogotá o Sao Paulo como opciones de viaje.

    En efecto, un común denominador entre los pasajeros de este primer vuelo del retorno es que muchos hacen su travesía con viajes postergados. Por lo mismo, la espera del vuelo es una más de un largo aguante de casi dos años.

    “Esto afecta bastante”, dice Hernán. “Uno tiene planes, compromisos y cualquier medida de este tipo obliga cambiar todo y en algunos casos partir desde cero”. Algo similar opina María, quien hasta febrero 2020 viene calificando como una pasajera frecuente por las visitas que realiza a su familia. “No la veo hace casi dos años porque no había podido viajar”.

    Fotografía – Ricardo J. Delpiano

    Pese a las restricciones vigentes, el vuelo AC093 está lleno reflejando las múltiples necesidades de conectividad que satisface la aviación. Probablemente, su ocupación completa responda a los distintos cambios de fecha anteriores, aunque en la línea aérea anticipan buenas perspectivas para la recuperación, siempre y cuando, no existan retrocesos y menos cierres de fronteras.

    “Queremos que las fronteras sigan abiertas porque no se aguanta más. Los aviones mueven la economía y estando en tierra no generan ningún beneficio”, sentencia Babún destacando los múltiples lazos que existen entre Chile y Canadá. “Son países muy ligados por el intercambio de minería y energía, intercambio estudiantil, en Canadá viven 40.000 chilenos que generan tráfico, etc”.

    Según cuenta, los vuelos están con buenos factores de ocupación para enero y febrero. A partir de marzo esperan reactivar el tráfico de negocios con las ferias de minería que realizarán en Canadá de manera presencial. Por ahora, son sólo tres vuelos semanales con Boeing 787-9 con una capacidad semanal de 1.788 asientos en ambos sentidos. Se busca una cuarta frecuencia, pero por ahora no está considerada.

    A diferencia del periodo pre pandemia, la oferta de Air Canada será exclusiva para el mercado chileno. La operación a Buenos Aires (EZE) se está realizando a través de Sao Paulo (GRU) aprovechando los vuelos que tiene esa ciudad desde Montreal y Toronto. El cambio es calificado como positivo para atender mejor la demanda local, especialmente de pasajeros Premium que por años impulsa el negocio de la compañía en Chile.

    “La cabina Business se vende muy bien desde Chile como desde Canadá”, agrega Babún. “Además, estamos teniendo muy buena recepción con los clientes hacia el noreste de los Estados Unidos como Nueva York, Boston, Washington DC, Filadelfia, entre otros. También a Europa, como Londres, Dublín o Zurich”.

    Fotografía – Ricardo J. Delpiano

    Fotografía portada – Simón Blaise

    Destacados

    Noticias Relacionadas

    EnglishFrenchPortugueseSpanish