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    Alternativas para mantener tu propia aeronave

    La compra de un avión o un helicóptero más que un gasto, es una inversión. Como tal, necesita de una serie acciones posteriores más allá de volar: se debe rentabilizar. Por lo tanto, la decisión de compra debe estar directamente alineada al propósito de uso de la aeronave lo que en parte determina los costos y beneficios.

    Al igual que un automóvil o cualquier máquina, una aeronave necesita de cuidados, en este caso de mantenimiento. Se deben cumplir a cabalidad con las revisiones periódicas que indican el fabricante como con todos los chequeos pre y post vuelo. Si bien un equipo nuevo de fábrica posee menos costos de mantenimiento, no excluye que estos no desaparezcan, ya que cualquier operación que uno realiza no está exenta de inconvenientes. Una falla imprevista, un obstáculo que dañe la aeronave o una mala maniobra, por mencionar algunas, son aspectos a tener en cuenta por mucha habilidad tenga el piloto.

    Por lo anterior, todo propietario debe asumir costos de reparación y mantenimiento que están intrínsecos con la adquisición de la aeronave. Si tomamos en cuenta equipos de segunda mano, estos aumentan, ya que se deben considerar gastos adicionales como chequeos previos, repuestos, actualizaciones, lo que implica el uso de centros reparadores o mecánicos de confianza, sin mencionar eventuales traslados o certificaciones.

    De la mantención de la aeronave se desprende un punto importante a la hora de disponer tu propio avión: el hangaraje. Desde Ferrypilot, empresa especializada en traslados de aeronaves y asesorías para la aviación civil, señalan que la decisión de donde guardar el avión o helicóptero debe estar considerada al momento de decidir la compra. En su trato con los clientes, aconsejan evaluar correctamente las opciones disponibles siempre pensando en la utilización de la aeronave. ¿Dónde vivo? ¿Hacia dónde voy? ¿Dónde pretendo utilizar más mi avión o mi helicóptero? Son algunas interrogantes a resolver.

    Con su experiencia en Chile, en la empresa indican que por la falta de infraestructura aeroportuaria en Santiago los espacios están muy limitados. El aeródromo de Tobalaba está saturado con todos sus espacios llenos o con muy poca disponibilidad, lo que puede encarecer el valor, y el aeropuerto Arturo Merino Benítez tiene otros costos más adecuados para otras aeronaves.

    Lo anterior, obliga a estudiar alternativas inmediatas fuera de la capital como son los aeródromos de Chacabuco, al norte de la capital, o Curacaví, a medio camino entre Santiago y Valparaíso. También se pueden recurrir a otros aeródromos o pistas donde es posible evaluar la disponibilidad o construcción de un hangar. Fuera de la capital están los aeropuertos de las ciudades y la extensa red de aeródromos con los que cuenta el país.

    El valor de los servicios de hangar puede variar dependiendo de la aeronave, del espacio a utilizar y el lugar. El precio también cambia si la aeronave queda estacionada en el exterior que, si bien puede ser más barato, está sujeto a las implicancias del clima o la naturaleza.

    “El hangaraje en la Victoria de Chacabuco puede estar en 250.000 pesos en Curacaví es más barato, alrededor de 90.000 pesos, pero a la intemperie”, explican en Ferrypilot como referencia. Sin embargo, en Chile son perfectamente abordables para las personas o empresas cuyas situaciones económicas permiten la compra de una aeronave.

    Como asesores en la materia, indican que aunque las personas puedan disponer de los costos para mantener sus aeronaves lo más adecuado es generar recursos para ello. De esta manera, se busca rentabilizar la inversión y aumentar “el valor de la compra realizada”.

    Trabajar la aeronave, ya sea en un uso comercial o de servicios aéreos, arrendarla a un tercero o compartir la propiedad con un grupo de personas, son algunas alternativas más frecuentes que amplían las ventajas de contar con ella. Indican que por medio de esta vía, las personas pueden recuperar la inversión inicial y lograr que la aeronave “prácticamente se pague sola”.

    Con el aumento del poder adquisitivo en los últimos años y una mayor valorización del tiempo, en los últimos años crece el número de interesados por adquirir alguna aeronave. Dado que el parque aéreo es limitado, la compra de aviones nuevos emerge como la opción adecuada. En Ferrypilot no sólo de encargan de trasladar los aviones sino que también orientar a los nuevos propietarios. Muchos llegan sin todos los conocimientos necesarios o sencillamente se limitan al valor de la aeronave. Por lo mismo, su sello como empresa de servicios es brindar una correcta y transparente información para que los clientes puedan tomar la mejor decisión.

    Desde el punto de vista de generar recursos para la mantención de tu propio avión, prácticamente cualquier persona puede buscar la manera de rentabilizarlo de manera directa o indirecta. La necesidad del medio aéreo por parte de las industrias agrícolas, forestales, ganadera u otras, son posibilidades inmediatas. Todo está en buscar la oportunidad dentro del marco de la normativa. En comparación con años anteriores, el mercado aéreo ofrece más posibilidades de facilitar equipos como trabajarlos para que los costos puedan ser disminuidos.

    El crecimiento que muestra la aviación general y corporativa en los últimos años en Chile es una señal de que la gente está valorando más su tiempo y que el costo de disponer un avión quedan más en el mito o desconocimiento. “Las distintas aplicaciones que tiene la aviación demuestran que cada vez más factible tener un avión y no es tan costoso como se piensa”, puntualizan en Ferrypilot.

    Fotografía portada - Simón Blaise

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