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    Arturo Barreira, presidente Airbus para las Américas: La urgente necesidad de sustentar las normativas sanitarias de la aviación en datos científicos

    A pesar de que muchos países han abierto sus fronteras y están recuperando sus rutas aéreas, hay otros como Chile que las mantienen cerradas. Si bien es comprensible el temor a nuevas variantes como la Delta, también es importante que las decisiones se tomen basadas en datos y evidencia.

    Airbus -junto a otros líderes de la industria- ha diseñado un modelo de evaluación de riesgos de principio a fin del viaje aéreo que calcula el riesgo de transmisión y translocación del virus mediante la modelización de pasos y parámetros específicos en todo el itinerario; precisamente para ayudar a los gobiernos y organismos reguladores a tomar decisiones fundamentadas en datos actualizados diariamente a la hora de aplicar y evaluar los principios y estrategias de gestión de riesgos para salvaguardar la reapertura de los viajes aéreos.

    Este modelo de evaluación de riesgos nos permite cuantificar el nivel de probabilidad del riesgo que existe en cada etapa del viaje y los niveles de protección ofrecidos por las diversas medidas sanitarias para mitigar estos riesgos, e incluso compararlo con escenarios que consideren medidas de viaje alternativas.

    Estos estudios, que han sido difundidos y compartidos con diferentes gobiernos de América Latina por medio de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), han mostrado que los riesgos pueden ser cuantificados claramente y que el riesgo de traslado del virus se reduce drásticamente aplicando medidas preventivas en cada una de las etapas del viaje (aeropuerto de salida, viaje en avión y aeropuerto de llegada). De acuerdo a nuestro estudio, en el proceso se pueden establecer 11 medidas de protección en todo el trayecto que incluyen, entre otras: detección de personas potencialmente infecciosas, uso de mascarillas y distancia social en los aeropuertos, filtros HEPA, uso de mascarillas, catering limitado y gestión del embarque y desembarque en el mismo avión.

    Es así que, según la modelación de riesgo punto a punto realizada por Airbus, en la medida que en ambos puntos se realicen tests de detección (tres días antes de partir y a la llegada) se disminuye fuertemente la incidencia. Por ejemplo, personas no vacunadas realizando la ruta Chile-Perú muestra que el traslado de virus es de solo 0,1% cuando se realizan tests tres días previo al viaje y luego en la llegada. Si sólo se realizan tests de antígeno en el punto de origen subiría a 0,2%, pero si no se realizan pruebas en ningún punto, subiría a 0,4%. Esto confirma que hacer las pruebas en ambos puntos permite que los eventuales casos positivos puedan hacer un correcto aislamiento y, por lo mismo, evitar los contagios.

    Las cifras son aún mejores si se aplica el modelamiento a viajes entre Chile y Estados Unidos. Al ser dos países que han avanzado bastante en la vacunación de su población, los porcentajes de traslado de virus, al aplicar adicionalmente estrategias de testeo son tan bajas como un 0,01% de viajeros contagiados detectados en origen y destino.

    Todo esto nos confirma que la aviación comercial tiene la capacidad de restringir el traslado del virus en conjunto con todos los actores de la aviación. También confirma que en la medida que aumenten los niveles de vacunación y se implemente una estrategia efectiva de testeo y tratamiento de contagios, se debe avanzar en una pronta liberación de los viajes aéreos y la apertura de fronteras.

    Para Airbus y para todos los participantes en la industria aérea, la seguridad siempre ha sido y es la prioridad número uno; a lo largo de décadas nuestra industria ha demostrado su capacidad para gestionar los riesgos de forma profesional, innovadora y -siempre- totalmente coordinada a nivel mundial, y esta prioridad seguirá siendo la misma en el mundo post-pandemia.

    En un momento en que los distintos países debaten sobre corredores de viaje entre países de bajo riesgo, estamos convencidos de que los positivos índices que ubican a Chile en el primer lugar de la vacunación contra el coronavirus en América Latina, deben de ser aprovechados para impulsar un organizado y estratificado retorno a los vuelos, donde tanto los pasajeros, como las aerolíneas, los aeropuertos y las demás partes involucradas en esta industria podremos juntos ayudar a reducir el riesgo de forma proactiva.

    Arturo Barreira
    Presidente de Airbus para Latinoamérica y el Caribe

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