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    Piñera “pone lápida” a cualquier intento de reactivación y aumenta la incertidumbre de cara al segundo semestre

    Cuando tímidamente las propias autoridades comienzan a generar una base para reactivar, son estas las que minan cualquier esperanza de salir adelante, al menos en el corto plazo. Pese a quedar demostrada su escasa eficacia, la administración de Sebastián Piñera coloca un nuevo confinamiento a toda la Región Metropolitana de Santiago, afectando el principal mercado emisor de tráfico del país.

    Para la industria de la aviación chilena, la decisión adoptada destruye cualquier esperanza de ver una reactivación o un inicio de esta antes de que finalice el primer semestre y aumenta la incertidumbre en el futuro más inmediato. Al extenso cierre de fronteras -que inicialmente sólo sería por 30 días, pero que ya se extiende a tres meses-, se agrega la imposibilidad de que los ciudadanos chilenos completamente vacunados puedan desplazarse con algo más de libertad dentro del país, dado que el Pase de Movilidad no permite viajes entre regiones si la comuna de origen y destino están en cuarentena (Fase 1).

    La situación en Chile es paradójica y compleja. El país es uno de los líderes en el mundo en la vacunación completa de las personas con cerca del 60% con sus dosis completas, pero también destaca por ser líder en mantener severas restricciones a su población sin tener un horizonte claro para su levantamiento.

    Asimismo, la continuación de un gobierno bajo un estado de excepción constitucional, que también parece extenderse en el tiempo, pone en duda la forma de administrar el país al sugerir un atentado permanente contra derechos fundamentales de las personas con prácticas que pueden ser comparadas con los de regímenes no democráticos. Todo lo anterior, en medio de una crisis política de proporciones en que la gestión política actual demuestra no tener habilidades para superarlas.

    La colocación de cuarentenas a la Región Metropolitana de Santiago, la restricción del uso de Pase de Movilidad, la mantención de la clasificación de trabajos “esenciales” y “no esenciales”, anticipan que el mercado aéreo continuará con caídas muy significativas en comparación con 2019. Realidad distinta a países de la región o del mundo que avanzan en una firme reactivación.

    Bajo las condiciones actuales, el tráfico aéreo de pasajeros en Chile puede mantenerse con caídas de entre 70% y 80% que son los registrados en abril del presente año. Para junio, compañías aéreas como LATAM, por ejemplo, apenas operarán a un 23% de la capacidad, medida en asientos disponibles por kilómetro (ASK), respecto a niveles normales (2019), mientras que SKY o JetSMART también mantienen un esquema reducido de operación. Recientemente, la extensión de las restricciones fuerza a SKY a buscar fórmulas alternativas para compensar la drástica baja de pasajeros al adoptar un esquema mixto de operación.

    Fotografía - Simón Blaise

    En operaciones internacionales, las perspectivas son menos favorables. Si bien algunas compañías aéreas -como las estadounidenses y algunas europeas- asumen una operación adversa manteniendo la capacidad que exhiben hasta marzo 2021, el prolongado cierre de fronteras impide sentar las bases de una reactivación y retrasa el retorno de las líneas aéreas que han dejado Chile, sin mencionar aquellas que no vuelven como Emirates o Qantas. La principal línea aérea del país indica en sus proyecciones que sólo podría operar a un máximo de 6% de ASK en el mes.

    La extensión del cierre de fronteras también amenaza el inicio de nuevas rutas. Para julio, American Airlines tiene previsto lanzar el nuevo vuelo Nueva York (JFK) – Santiago con una alta proyección de desarrollo. Sin embargo, la incertidumbre de las decisiones de Gobierno hace que el vuelo no tenga los niveles adecuados de ocupación. “Hay una resistencia del mercado por la extensión del cierre de fronteras", dice Marcela Hellwig, coordinadora de Ventas de American en Chile. Otra ruta en riesgo es la de JetSMART que para el 07 de julio planea abrir una conectividad con Colombia al unir de manera inédita Santiago con Medellín (MDE). Pese a la apertura colombiana, las restricciones chilenas podrían limitar la salida de los viajeros.

    El cierre de fronteras es drástico en Chile. No sólo impide a extranjeros visitar el país, sino que también no permite que los ciudadanos chilenos o residentes tengan la libertad de viajar, independiente del motivo. Sólo se puede salir por razones de salud o humanitarias, un trabajo que sea de utilidad para el país o un no retorno, todo sujeto a una arbitrariedad en las autorizaciones, según cuentan algunos pocos afortunados pasajeros que han conseguido salir.

    El impacto de las medidas también se siente en los aeropuertos, cuyas administraciones ven cada vez más difícil continuar soportando la crisis. Al no contar con los pasajeros, se sigue profundizando el desequilibrio económico que ya tiene a tres concesionarios con conflictos con el Estado, incluyendo una demanda internacional. El aeropuerto de Santiago, la obra pública concesionada más importante de la historia de Chile con inversiones por más de US$1.000 millones, está ad-portas de inaugurar sus obras con un escenario vacío. Una infraestructura digna de países desarrollados, pero que hoy parece un “elefante blanco” como los que exhiben países tercermundistas.

    Fotografía - Ricardo J. Delpiano

    El turismo y sus sectores dependientes están aún más afectados sin tener la masa crítica de pasajeros para continuar funcionando. Tras la ausencia de extranjeros, las continuas restricciones también espantan a los viajeros domésticos lo que prolonga la crisis. Así, sectores como aviación y turismo que son catalizadores de empleo y de desarrollo económico están “atados de manos” no sólo para funcionar, sino que también para otorgar los beneficios al país. De acuerdo con la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), el transporte aéreo aporta en Chile unos US$7 mil millones al Producto Interno Bruto (PIB), de los cuales US$1,9 mil millones son atribuibles al turismo.

    Las industrias de la aviación y el turismo están resignadas a poner cualquier esperanza de reactivación en el segundo semestre. La experiencia está demostrando que la crisis puede ser superada antes de las proyecciones iniciales, siempre y cuando, los Gobiernos quiten las restricciones. Algunos mercados reaccionan positiva y rápidamente a los anuncios de desconfinamientos como ocurre en los Estados Unidos o Europa, lo que entrega un panorama auspicioso que podría replicarse en Chile.

    Lo anterior queda en evidencia en el último evento Cyber Day. Según indica Estuardo Ortiz, CEO de JetSMART, al diario El Mercurio (10/06/2020), las ventas generadas demuestran que hay necesidad por viajar. “Vemos con expectativa esta segunda mitad de año que se avecina. Podríamos ver un mercado doméstico recuperado al 70%-80% hacía fin de año”, señala.

    Como la firma de Indigo Partners, fuentes en el sector indican que una reactivación podría darse más hacia el cuarto trimestre 2021 ante el alto nivel de incertidumbre que existen con las decisiones adoptadas por el gobierno. Si bien hay confianza en que la vacunación será un éxito y la herramienta para salir adelante, temen que por presiones de “otra índole” las autoridades de gobierno no levanten las restricciones.

    Así, Chile parece convertirse en el “país fantasma” que la industria aérea teme, es decir, tener a su población vacunada, pero sujeta a confinamientos y privación de sus libertades. Una realidad triste si se toma en cuenta que a lo largo de la historia el país destaca por un desarrollo armonioso en el transporte aéreo y un liderazgo indiscutido, que producto de las decisiones tomadas parece hipotecarse.

    Las políticas adoptadas por las autoridades chilenas están retrasando al país cuyos daños serán difíciles de superar si no hay un cambio de rumbo. Pese a la presencia mayor de contagios por COVID-19, variantes del virus o un lento proceso de vacunación, aceptan la realidad de convivencia como ocurre con múltiples enfermedades y están en proceso de apertura. En América Latina, destacan países como México, Colombia e incluso Brasil, que pese a la publicidad contraria de medios de prensa y restricciones, sigue atrayendo inversionistas y generando oportunidades de crecimiento.

    La industria aérea insta a las autoridades chilenas a seguir el ejemplo de otros países que han desconfinado a su población cuando alcanzan altas tasas de vacunación. IATA, por ejemplo, dice que no hay excusas para mantener las restricciones de movimiento y de viajes. La evidencia científica muestra que la vacunación no sólo protege a las personas, sino que también reduce drásticamente el riesgo de transmisión de COVID-19, es cada vez mayor.

    “Los países que han reabierto sus fronteras a los viajeros vacunados son un ejemplo de mejores prácticas a las que debería sumarse Chile. País que, aunque lleva a cabo uno de los procesos de vacunación más exitosos del mundo, actualmente tiene cerradas sus fronteras y aplica una cuarentena obligatoria de 10 días que incluye cinco días en un hotel de tránsito. Además, es el único de toda la región que hoy tiene paralizado su mercado doméstico”, señala en mayo Peter Cerdá, vicepresidente de IATA para las Américas.

    Fotografía portada - Ministerio de Salud Chile

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