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    El legado de Bernard Ziegler: el sistema Fly By Wire

    El pasado 05 de mayo fallece Bernard Ziegler. Para muchos sea un nombre desconocido, pero es altamente probable que quede registrado en los annales de la historia junto a los grandes próceres de la aviación. Al menos en Airbus ya lo consideran como un pionero, por desempeñar un rol fundamental en la introducción del sistema fly by wire o vuelo por impulsos eléctricos en los aviones de línea aérea.

    Piloto e ingeniero francés, Ziegler introduce el sistema fly by wire en el desarrollo del A320 cuyo estreno ocurre en 1988. Si bien otras aeronaves anteriores implementan algunos aspectos de esta tecnología, el A320 es la primera aeronave de pasajeros que lo hace de manera masiva. Por más de cuatro décadas, este profesional extiende su logro y aportes a todo el desarrollo de la aeronáutica mundial por ser adoptada como tecnología base de todas las aeronaves modernas.

    Bernard Ziegler nace en 1933 y muere a sus 88 años. Estudia ingeniería aeronáutica en Toulouse, antes de emprender una carrera como piloto militar. En la Fuerza Aérea Francesa (Armeé de l’Air) destaca como piloto de combate por 10 años. En 1972, se incorpora a Airbus como piloto de pruebas y se le asigna el desafío de establecer una nueva división de pruebas de vuelo. Uno de sus primeros logros es formar un equipo que comparte los objetivos de ingeniería de los países socios, fomentando así la colaboración entre las tripulaciones de pruebas y los ingenieros de diseño.

    Fallece Bernard Ziegler, Creador del Fly-By-Wire en Aviones Airbus - TORRE  EL DORADO
    Bernard Ziegler

    Como piloto de pruebas, esta al mando del A300, el primer avión de fuselaje ancho para rutas medias. Toda una revolución para esos años cuando los escasos aviones de fuselaje ancho como el Boeing 747 o el McDonnell Douglas DC-10 tímidamente aparecen en el mercado, pero sólo para los vuelos de larga distancia. La experiencia en el primer avión de Airbus es fundamental a la hora del diseño y creación del actual fly by wire, que transfiere los comandos del piloto a la aeronave a través de señales eléctricas e inputs hidráulicos en las superficies de control. Ziegler también vuela los A310, A320 y A340-200. Hasta su jubilación -en diciembre de 1997, el piloto francés es vicepresidente Senior de ingeniería de Airbus.

    El fly by wire se traduce en una serie de desafíos para la aviación mundial. Genera un brusco cambio de técnicas de vuelo a las tripulaciones al pasar de un sistema tradicional de vuelo a uno basado en absolutamente en el progreso tecnológico. En los primeros años de transición -hasta que los aviones Airbus se masificaran en el mercado-, el reto de los “pilotos nuevos” correspondía el control y entendimiento de una nueva filosofía de leyes, controles y computadores de vuelo (software). Una de las características de esta tecnología es, por ejemplo, contar con una serie de protecciones de vuelo básico.

    El legado de Bernard Ziegler proporciona beneficios significativos en varios ámbitos, entre los que destaca la seguridad, comodidad y disminución de costos. El fly by wire mejora la seguridad de vuelo debido a una rápida respuesta al comando por parte de las tripulaciones, disminuyendo el tiempo de reacción en la superficie de control al entregar una rápida respuesta. Lo anterior, es de suma importancia a la hora de un incidente o accidente en que el tiempo es vital.

    Desde el punto de vista del piloto, el sistema mejora la sensibilidad del control primario (ya sea mediante sidestick para el caso de Airbus o joke para el caso de Boeing), al dejar atrás el sistema tradicional que, si bien proporciona apoyo hidráulico, hace que se sienta “más pesado” dado que existe fuerza real aplicada en el control de vuelo por parte de la persona al mando. Cabe recordar que el sistema clásico permite a los pilotos una mayor sensación respecto a las fuerzas aerodinámicas a través de los controles de vuelo, en especial en condiciones de viento cambiante o turbulencia.

    Como resultado, el vuelo por impulsos eléctricos permite un vuelo constante y “limpio”, disminuyendo la necesidad de correcciones, mediante un sistema que proporciona ayuda constante al piloto al mantener la aeronave en su performance normal de operación a través de la protección mediante leyes de vuelo. Para los pasajeros, se traduce en un viaje más calmo y por consiguiente, en una experiencia más agradable al momento de viajar.

    Adicionalmente, el sistema de cables eléctricos disminuye el peso total de la aeronave al reemplazar las tradicionales “cuerdas” o “poleas” para mover cada parte del avión. El fly by wire simplifica el sistema de las superficies primarias de controles de vuelo como los alerones, elevador y timón de dirección. De esta manera, un impulso eléctrico llega a un actuador que mueve la superficie de manera hidráulica.

    Como toda nueva tecnología, en un comienzo muchos fabricante y tripulaciones de vuelo se muestran reacias a adoptar o utilizar el fly by wire. Una especie de desconfianza que es superada rápidamente por la seguridad comprobada que brinda el sistema, aunque para ello hubo que sortear desafíos propios de todo desarrollo.

    Hoy, todas las aeronaves modernas de líneas aéreas vuelan con sistemas fly by wire, incluso en Boeing, que para marcar diferencia de su competidor mantiene una filosofía tradicional de vuelo que tímidamente comienza a ceder comenzando el B777, su primer avión de impulsos eléctricos. El vuelo por impulsos eléctricos también está presente en la aviación militar y en las aeronaves corporativas. Prácticamente, se puede mencionar que hoy es una tecnología base para la industria.

    Como toda evolución, aún existen desafíos en lo que respecta al sistema fly by wire. Pese a estar a casi cuatro décadas de su introducción, continua la paradoja de la automatización y el entendimiento de la filosofía implementada por el fabricante. También está el desafío de extender este sistema a la aviación general. Una de las trabas es el alto costo que implica incorporar tecnología nueva, tanto en producción como en mantenimiento que lleva a los constructores de aeronaves a optar aún por sistemas convencionales si no existe una compensación adecuada (precio del avión).

    Mientras tanto, no hay duda de que el legado de Bernard Ziegler llega para quedarse. El sistema que concibe como la solución para el transporte aéreo se tomó los cielos del mundo y hasta que no aparezca otra tecnología que lo reemplace, seguirá siendo parte de la forma como nos movemos por el planeta.

    Fotografía portada - Simón Blaise

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