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    American Airlines pierde US$2,4 mil millones y anuncia cambios adicionales en su flota

    Pese a visualizar una perspectiva más favorable en lo que concierne a la recuperación del tráfico aéreo de pasajeros, American Airlines reporta en el tercer trimestre 2020 (3Q2020) una pérdida de US$2,4 mil millones. El resultado se encuentra dentro de lo esperado para las grandes líneas aéreas estadounidenses ante una temporada de verano en el hemisferio Norte que no muestra el comportamiento y la recuperación esperada.

    En el 3Q2020, los ingresos caen un 73% como consecuencia de una reducción de un 59% de la oferta, medida en asientos disponibles por milla recorrida (ASM), en comparación con el mismo periodo 2019. En el periodo, la línea aérea logra reducir el gasto diario de US$58 millones a US$44 millones, mejora significativa, aunque se ubica por detrás de United y Delta que pierden US$25 millones y US$24 millones respectivamente.

    “Durante el tercer trimestre, tomamos acción para reducir nuestros costos, fortalecer nuestra posición financiera y asegurar a nuestros clientes viajes con confianza”, dice Doug Parker, CEO de American Airlines. “Tenemos un largo camino por delante y nuestro equipo se mantiene completamente comprometido y focalizado no sólo en conducir la compañía a través de la pandemia sino en prepararnos cuando la demanda regrese”.

    Entre las acciones para disminuir costos y asegurar la liquidez de la empresa, la línea aérea asegura que elimina aproximadamente US$17 mil millones de sus presupuestos operativos y de capital para lo que resta del año. Parte de las acciones se logran con ahorros en los costos resultantes de la reducción de capacidad y del número de vuelos.

    No obstante, los anuncios que más destacan están en flota con la oficialización del retiro de la flota Airbus A330-200 conformada con 15 aviones. La salida de estas aeronaves se suma a las de los A330-300, Boeing 757-200, B767-300ER, Bombardier CRJ200 y Embraer E190, además de otros aviones con capacidad inferior a los 90 asientos. Anteriormente, American considera paralizar hasta nuevo aviso a la flota A330 con el objetivo de utilizar estos aviones cuando la demanda comience a recuperar. Su retiro muestra un deterioro del escenario futuro que se aborda con una perspectiva más conservadora.

    Junto con el retiro de los A330, American confirma un acuerdo con Boeing para postergar 18 B737 MAX 8 para 2023 y 2024, equipos que inicialmente estaban previstos para entregar en 2021 y 2022. La línea aérea posee tiene encargados 100 B737 MAX 8 más 40 opciones realizadas como parte de un pedido por 200 B737 (100 B737-800 y 100 B737 MAX 8) para avanzar en forma acelerada en la renovación de su flota.

    En paralelo, establece con empresas de leasing la venta y posterior arriendo (sale and lease back) de equipos A321/A321neo a entregar en 2021 a fin de financiar las entregas. Estas aeronaves son esenciales para compensar la pérdida de capacidad dejada por la salida de los B757-200.

    La modificación en la flota considerando postergaciones de entregas de nuevas aeronaves y retiros anticipados, permite reducir el gasto de capital no aeronáutico en US$700 millones en 2020 y US$300 millones para 2021. La disminución del gasto está directamente derivado a la eliminación de compras de equipos para operaciones de handling y la detención de las inversiones no críticas y proyectos de tecnología.

    Al cierre del 3Q2020, American informa la salida de más de 20.000 personas con licencias anticipadas, además de 19.000 empleados que quedan suspendidos desde el 1º de octubre. El escenario es esperado tomando en cuenta el término de las ayudas gubernamentales a través de la Ley CARES (Coronavirus Aids Relief Economics and Security Acts). Con el fin de mantener el personal de la línea aérea y propiciar una rápida recontratación de personal desvinculado, necesario ante una posible alza de la demanda que obligue a incorporar capacidad adicional en los próximos meses, la línea aérea está buscando una extensión del programa de ayuda. La medida tendría impacto principalmente en mercados domésticos de corto alcance y baja densidad de pasajeros que a fecha de hoy, son los más afectados.

    Si bien American ve una evolución favorable de la demanda en los últimos meses, mantiene una proyección reducida que se manifiesta en una operación futura bajo el 50% de capacidad en comparación con los niveles de 2019. Destaca una reducción muy significativa de la oferta internacional que se mantendrá en aproximadamente un 75% bajo los niveles exhibidos hace un año. La compañía no entrega una proyección más certera, limitándose sólo a que está trabajando para igualar la oferta a las condiciones de la demanda de acuerdo con las tendencias de reservas de los pasajeros.

    Fotografía portada – Simón Blaise

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